El juez federal de Mar del Plata, Alfredo López, fue destituido de su cargo este martes por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados del Consejo de la Magistratura. Consideraron que varias publicaciones en su cuenta de X contenían cierto grado de "antisemitismo" y "discriminación".
El organismo entendió que los mensajes excedieron una opinión personal y representaron una conducta incompatible con su función judicial. “El doctor López ha incurrido en la causal de mal desempeño” y el juez “debe cesar” en la magistratura, concluyó el cuerpo encargado de analizar su conducta.
Durante el proceso, López había denunciado una supuesta “persecución ideológica” y defendido sus publicaciones bajo el principio de libertad de expresión. Además, sostuvo que los mensajes se referían a asuntos públicos y cuestionó que se le atribuyeran respuestas realizadas por terceros en la red social.
Sin embargo, el jury -integrado por jueces, abogados, diputados y senadores- entendió que su conducta encuadró en la figura de mal desempeño y que los comentarios no fueron “exabruptos aislados”, sino reiteradas “expresiones agraviantes” contra toda una comunidad. Eso constituyó una “grave falta ética”.
Además, consideró que sus expresiones en la red social incitaron “a la violencia simbólica”, con pretensión de “sometimiento y discriminación” contra la comunidad judía.
“No se destituye a un juez por opinar. Se remueve a un juez porque su conducta pública, ejercida bajo la invocación de su investidura, se ha vuelto incompatible con la imparcialidad, el decoro y la confianza pública que esa misma investidura exige”, determinó el jury.
El Jurado de Enjuiciamiento estuvo integrado por los jueces Marcelo Bartumeu Romero, del Tribunal Oral Criminal 25 de la Ciudad de Buenos Aires, y Néstor Barral, de la Cámara Federal de San Martín; la abogada Ana Fernández; los diputados Nicolás Mayoraz, de La Libertad Avanza, y Christian Zulli, de Unión por la Patria; y las senadoras María Monte de Oca, de La Libertad Avanza, y María Florencia López, de Unión por la Patria.
Mensajes del juez que fueron exhibidos en el jury
Luego del dictamen de la comisión de Acusación, López presentó su renuncia, pero el Poder Ejecutivo no la aceptó. Posteriormente, el Plenario encabezado por el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, votó enviarlo al jury.
López fue acusado por el contenido de 15 mensajes publicados en la red social. Las denuncias fueron presentadas el año pasado por Gabriel Camiser, letrado apoderado de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA); la diputada nacional Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo; y los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda, de la Fundación Apolo.
Las presentaciones se basaron en posteos y reposteos de la cuenta @JuezLopezMDP por un supuesto “patrón de hostilidad hacia los judíos, el sionismo e Israel”.
Durante el jury, en el que actuaron como acusadores en nombre del Consejo el senador Luis Juez y el abogado Alberto Maques, la acusación mostró algunos de los 40 tuits que fundaron el dictamen.
Entre ellos figuró una encuesta promovida por López sobre “a quiénes son leales los judíos que residen en nuestra patria”, el pedido de retuits contra la “judiada (sic) interna y externa” y una invitación a contestar “a estos fariseos” al aludir al Foro Argentino contra el Antisemitismo.
También se exhibió una respuesta a un usuario en la que escribió “bueno, judío, es Twitter, hay que abreviar”, así como un mensaje en el que utilizó una foto del Gran Rabino de AMIA, Eliahu Hamra, durante un acto y preguntó: “¿Usarán la Torá (sic) o la Constitución Nacional en la nueva ampliación de la Corte que se viene?”.
La defensa citó un caso de Milei y López advirtió que son “opiniones personales”
La defensa sostuvo que no existieron “actos discriminatorios contra la comunidad judía” y cuestionó que las agrupaciones denunciantes se “arrogaron” el derecho de cuestionar a un juez de la Nación “como si fuera en nombre de toda una colectividad”.
También criticó la “teatralización” de la acusación y López sostuvo que no podían adjudicársele “respuestas de terceros”.
Para respaldar esa posición, citó un fallo favorable al presidente Javier Milei en la demanda iniciada por la madre de Ian Moche, el joven influencer con autismo, por sus posteos en X, y señaló que esa sentencia estableció que los reposteos “no implican” coautoría.
En su descargo, López sostuvo además que el juicio político no podía sancionar “opiniones personales”, remarcó que sus tuits no derivaron en una denuncia penal ni en una demanda civil y afirmó que versaron sobre “asuntos públicos” a raíz de la decisión de la Corte Penal Internacional.
También reclamó diferenciar entre “crítica y discriminación” y expresó: “Denunciar un genocidio no es un acto de odio, sino un acto de defensa de los derechos humanos”.
Al evaluar los mensajes y la conducta del magistrado, el Jurado de Enjuiciamiento resolvió que López no debía continuar como juez federal ni permanecer al frente del Juzgado Federal 4 de Mar del Plata.