A poco más de un mes de la tragedia que ocurrió en la provincia de San Juan, la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) presentó su informe preliminar sobre el accidente del helicóptero Bell 412 donde murieron 7 ocupantes el pasado 29 de julio en el Parque Provincial Ischigualasto.
El documento aporta las primeras certezas técnicas al reconstruir con precisión cómo fue la secuencia de impactos en un terreno calificado como "particularmente complejo", caracterizado por quebradas, desniveles y formaciones rocosas.
Sin embargo, el organismo aclaró que todavía no se han establecido los motivos por los cuales la aeronave terminó siguiendo esa trayectoria mortal.
La reconstrucción del doble impacto
De acuerdo con los hallazgos de los investigadores, el helicóptero, que realizaba un vuelo de traslado de personal bajo un contrato del Plan Nacional de Manejo del Fuego, se estrelló exactamente 84 minutos después de haber despegado a las 12:00 horas desde el Aeroclub San Juan, en Pocito, con destino a San Agustín de Valle Fértil.
Los fallecidos se movilizaban en un helicóptero Bell 412-EP con número de registro LVKGR.
El análisis de los restos distribuidos en un área de aproximadamente 30 metros cuadrados permitió determinar que la nave chocó dos veces antes de su detención final. El primer impacto se produjo cuando el rotor de cola y sus dos palas golpearon contra una piedra de aproximadamente 2,5 metros de altura.
Siguiendo el sentido de avance, a unos 15 metros del primer golpe, la cabina colisionó contra una segunda formación rocosa de unos 3 metros de altura. En esta zona se localizaron los cuerpos de los ocupantes y el registrador de vuelo.
Finalmente, la aeronave quedó recostada de forma lateral sobre su lado derecho, mientras que el rotor principal y los motores se desprendieron por la fuerza del choque, deteniéndose a unos 67 metros de la cabina con severas muestras de haberse incendiado.
Estado técnico y de la tripulación
El informe de la JST destaca que, según la documentación técnica disponible, el helicóptero se encontraba certificado según las normativas vigentes y con su plan de mantenimiento al día conforme a las pautas del fabricante. Asimismo, los aspectos de peso y balanceo estaban en regla: al momento del despegue, la aeronave pesaba 4.603 kilos, situándose 795 kilos por debajo del peso máximo permitido de 5.398 kilos.
La zona de la tragedia aérea en San Juan: fallecieron las siete personas a bordo del helicóptero
Gentileza / Diario de Cuyo
Respecto al piloto, Matías Valenzuela, de 53 años, el informe ratifica que poseía las habilitaciones requeridas para este tipo de aeronave y su certificación médica Clase 1 estaba vigente hasta el 30 de noviembre de 2026. No obstante, los peritos señalaron que la información detallada sobre su experiencia de vuelo acumulada continúa bajo investigación activa.
El enigma de las causas
La gran incógnita que los investigadores intentan develar es el motivo detrás de la fatal trayectoria de la nave. Para avanzar en esta línea, resultará clave la desgrabación y análisis de los datos del registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo (caja negra), el cual fue recuperado en el lugar pero presenta daños severos a raíz del impacto.
Asimismo, la JST analiza la información de un sistema portátil de rastreo GPS que transmitía la posición del helicóptero cada dos minutos durante su última hora de vuelo, y ya ha llevado a cabo pruebas en simuladores para evaluar los procedimientos de la tripulación y las condiciones de visibilidad del piloto.
La tragedia causó un hondo pesar en la comunidad civil y de seguridad sanjuanina, cobrándose la vida de importantes referentes de la protección civil local: el subjefe de la Policía de San Juan, comisario general Germán Videla; el jefe de Bomberos, comisario general Rubén Castro; el segundo jefe de Bomberos, comisario inspector Jorge Carbajal; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; además del piloto Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
La investigación definitiva de la JST, que incluirá las conclusiones finales y recomendaciones de seguridad operacional, se publicará una vez completadas todas las pericias científicas y técnicas en curso.