Jorge Ríos, el jubilado que en julio de 2020 mató a uno de los delincuentes que habían ingresado a robar a su casa en Quilmes, murió a los 76 años después de atravesar diversos problemas de salud.
Tenía 76 años y había sido sobreseído por la muerte de Franco Moreyra, uno de los delincuentes que ingresaron a robar a su casa en julio de 2020.
Jorge Ríos, el jubilado que en julio de 2020 mató a uno de los delincuentes que habían ingresado a robar a su casa en Quilmes, murió a los 76 años después de atravesar diversos problemas de salud.
La noticia fue confirmada por Alejandro Marino Cid Aparicio, quien había sido abogado de Ríos. Según explicó, el hombre se encontraba internado desde hacía tiempo en el Sanatorio Urquiza de Quilmes.
Ríos había cobrado notoriedad a partir del episodio ocurrido a mediados de julio de 2020, cuando fue sorprendido por cinco delincuentes armados que ingresaron a su vivienda.
Entre los asaltantes se encontraba Franco Moreyra, quien, según se determinó durante la investigación, atacó a Ríos con un destornillador durante el robo.
Para intentar poner en fuga a los delincuentes, el jubilado efectuó varios disparos desde el patio de su vivienda. Uno de ellos alcanzó a Moreyra, quien resultó gravemente herido y murió a pocos metros de la casa mientras intentaba escapar.
La autopsia determinó que el delincuente había recibido dos disparos, uno en el pecho y otro en el abdomen, y que falleció como consecuencia de un shock hipovolémico.
En junio de 2023, pocos días antes de que comenzara el juicio por la muerte de Moreyra, la Justicia resolvió sobreseer a Ríos por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El juez Rubén Darío Hernández consideró que los disparos se produjeron "en respuesta a una agresión ilegítima y en el interior de su casa".
Además, se probó que Ríos "no remató al ladrón en el exterior de la vivienda, adonde cayó mientras intentaba escapar".
En el dictamen se remarcó que, como pudo verse por una cámara de seguridad del municipio, "Moreyra cayó a los pocos metros en la vía pública por las heridas recibidas" y que allí Ríos lo pateó en el suelo, pero "no volvió a disparar".
Años después de la entradera se realizaron los juicios contra los demás integrantes de la banda. Martín “Perro” Salto fue condenado a tres años y cuatro meses de prisión. Tras cumplir los dos tercios de la pena y pagar una fianza, recuperó la libertad.
En tanto, en un juicio abreviado, Christian Javier Chara, de 25 años, recibió una pena de tres años y cuatro meses, mientras que David Ezequiel Córdoba, de 27, fue condenado a tres años y ocho meses. Ambos fueron liberados bajo las mismas condiciones que Salto.
Por su parte, Claudio Nicolás “Enano” o “Peque” Dahmer, de 29 años, recibió una condena de tres años y seis meses. Sin embargo, como tenía otra pena previa, ambas fueron unificadas y quedó con una condena total de 7 años y 6 meses de prisión, por lo que permanecía detenido.
En cuanto a los tres liberados, se les impuso una perimetral y no pueden acercarse a menos de 500 metros de la familia de Ríos.