Luego de 7 horas de tensión tras la toma de rehenes en el Penal de Boulogne Sur Mer, la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados, notificó la imputación formal por el delito de secuestro coactivo a los reclusos Claudio Alexander González Flores y Ramiro Armando Colucci, oficializando además su detención en esta nueva causa.
Ambos reclusos llevan 17 años privados de la libertad cumpliendo condenas de alta severidad: González Flores purga una pena de 27 años por homicidio agravado y robos agravados, mientras que Colucci cumple 23 años por robos agravados y abuso sexual agravado con acceso carnal.
Ramiro Armando Colucci y Claudio Alexander González Flores, los presos que tomaron de rehén a un penitenciario. Foto: Ministerio de Seguridad y Justicia.
Ante la gravedad de los hechos, el director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, afirmó que no habrá contemplaciones con los agresores. Una vez concluidos los estudios médicos correspondientes, ambos imputados serán alojados en la Unidad de Muy Alto Perfil ubicada en el penal de Almafuerte II, en Cacheuta.
La toma de rehenes y la tragedia familiar
El incidente inició a las 1:15 de la madrugada del pasado martes en el Pabellón 16 del complejo penitenciario, momento en que el penitenciario Mauro Zugasti (35) se expuso al contacto con los dos reclusos en un horario inusual. Los internos redujeron al efectivo y lo mantuvieron cautivo durante siete horas de máxima tensión.
Durante el encierro, los atacantes golpearon a otros internos y utilizaron el teléfono celular del celador para llamar a su familia y exigirles dinero. Si bien inicialmente no presentaron reclamos fundados, más tarde solicitaron ser trasladados a un penal de otra provincia o a la unidad de Almafuerte I.
Tensión en el penal de Boulogne Sur Mer: dos presos tomaron de rehén a un guardia.
Ramiro Gómez / Los Andes
Las llamadas extorsivas provocaron una respuesta desesperada por parte de la familia del celador: su madre y su madrina emprendieron viaje de urgencia desde La Paz hacia la cárcel de Boulogne Sur Mer. Sin embargo, durante el trayecto sobre la ruta, ambas mujeres sufrieron un accidente de tránsito en el que perdieron la vida.
Las víctimas fueron identificadas como Ana Iris Estrada, madre del penitenciario, y Alejandra Flores, su madrina y tía.
Despliegue, negociación y rendición
Para resolver el conflicto se activó el Grupo Especial de Operaciones Penitenciarias (GEOP) y intervino el equipo de negociación penitenciario encabezado por la jefa Ivana Cornejo y el agente Javier Viejo.
Asimismo, concurrieron al establecimiento el fiscal Martín Lucero y el procurador de las personas privadas de la libertad, Javier Romero, convocado a solicitud de los propios internos para garantizar las condiciones de su rendición.
El operativo concluyó alrededor de las 9:00 de la mañana mediante la firma de un acta en la que el Servicio Penitenciario se comprometió a resguardar la seguridad física de los involucrados. Afortunadamente, el agente penitenciario retenido resultó ileso y no sufrió lesiones físicas.