El juez Jorge Fonseca dictó la prisión preventiva para Cristian Jacobsen, acusado por el asesinato de Leandro Javier Manzano (48), ocurrido en el barrio Unimve de San Rafael el 17 de octubre pasado.
A pedido del fiscal Javier Giaroli, dictaron prisión preventiva para Cristian Jacobsen por el asesinato de Leandro Javier Manzano. Detalles de la reconstrucción del brutal crimen.
El juez Jorge Fonseca dictó la prisión preventiva para Cristian Jacobsen, acusado por el asesinato de Leandro Javier Manzano (48), ocurrido en el barrio Unimve de San Rafael el 17 de octubre pasado.
Esta mañana en los tribunales sureños se llevó adelante una audiencia solicitada por el fiscal Javier Giaroli, quien pidió que Jacobsen siga detenido por el delito de homicidio simple.
Jacobsen y Manzano se conocían: el primero se desempeñaba como cuidador terapéutico del padre de Manzano, un hombre que estaba con internación domiciliaria en la casa del barrio Unimev donde se produjo el crimen, durante una madrugada marcada por la ingesta de alcohol.
Prueba de ello es que a las 01.35, uno de los invitados fue a comprar una damajuana de vino de la bodega Giaroli, en un negocio ubicado en Dean Funes y Sarmiento. Con esa damajuana, donde figura el apellido del fiscal (los dueños son parientes lejanos del magistrado), Jacobsen habría golpeado a Manzano, según la acusación.
La hipótesis que expuso el fiscal durante la audiencia es la siguiente: la víctima fue golpeada en el interior del garaje con esa damajuana de vino. Luego, Manzano fue arrastrado hacia el patio donde Jacobsen habría tratado de estrangularlo con un cordón y luego lo habría tomado de la cabeza y lo habría golpeado repetidas veces contra un palet, lesionándole brutalmente en la cara.
Lo que llamó la atención de los investigadores en la escena del crimen es que había marcas de pisadas con sangre de una sola zapatilla, la izquierda: la derecha, sin sangre, fue encontrada; la izquierda no apareció. Jacobsen, cuando fue aprehendido, tenía sangre en las manos y en el pie derecho también. El dato no es menor: ubica al acusado, descalzo del pie derecho, arrastrando al cuerpo del garaje al patio.
Solo resta dilucidar un punto oscuro: la hora de la muerte fue fijada, aproximadamente, a las 06.00, más un periodo de indeterminación y posible agonía, pero no fue nunca antes de las 03.00. Por lo que no se explica qué hacía el imputado golpeando las puertas de los vecinos pidiendo auxilio y hablando de homicidio a las 04.20. Incluso, hay un llamado al 911 en el que se escucha de fondo la voz de Jacobsen, que fue reconocida por un amigo.
El hecho se conoció a partir de un llamado a la línea de emergencias 911 registrado cerca de las 6.53 de la mañana del sábado 17 de octubre.
En la comunicación, un amigo de la víctima informó que el hombre no respondía en la vivienda. Al arribar a la propiedad, ubicada en Recabarren al 1300, efectivos policiales hallaron a la víctima tendida en el patio y constataron que no tenía signos vitales.
Asimismo, las autoridades observaron manchas de sangre en el cuerpo de la víctima, en las paredes y sobre el suelo, lo que indicaba que había sido una muerte violenta.
Ante la presencia de esos indicios, la Policía demoró inicialmente a dos hombres de 48 y 34 años, quienes quedaron a disposición de las autoridades judiciales.
A su vez, el lugar fue preservado para el trabajo de la Policía Científica, con el fin de llevar a cabo las pericias correspondientes y reunir elementos que permitan reconstruir lo sucedido.