21 de octubre de 2026 - 12:32

Dijo que su padre había muerto tras caerse pero lo había matado de un palazo en la cabeza: le dieron perpetua

Gustavo Olguín fue condenado por el delito de homicidio agravado por el vínculo. La víctima, Hugo Olguín, tenía 86 años. El caso se cerró en un juicio abreviado.

El Tribunal Penal Colegiado N° 2 condenó a prisión perpetua a Gustavo Fernando Olguín (57) por el asesinato de su padre, Hugo Antonio Olguín (86), quien murió en su casa de Guaymallén en agosto de 2025.

Se trata de un homicidio muy particular: Olguín se presentó en una comisaría a denunciar la muerte “accidental” de su progenitor, diciendo que se había caído y golpeado la cabeza, pero un palo ensangrentado le permitió a la Fiscalía de Homicidios acusarlo por homicidio agravado por el vínculo.

Esta mañana, la fiscal Andrea Lazo cerró un acuerdo con la defensa del imputado en un juicio abreviado en el que Olguín se declaró culpable del crimen.

Según la acusación, entre las 20:00 del día 18 de agosto de 2025 y las 11:00, aproximadamente, del día siguiente, Gustavo Fernando Olguín ingresó al domicilio de su padre, Hugo Olguín, ubicado en la calle Pedro del Castillo 3974, Villa Nueva, Guaymallén, Mendoza, y lo atacó a golpes, provocándole la muerte.

En un primer momento, la causa apuntó a la muerte de un hombre mayor por un accidente doméstico. Sin embargo, la necropsia reveló que fue víctima de un asesinato y las pruebas comprometieron a su propio hijo.

El caso se empezó a investigar cuando el hijo de la víctima montó una puesta en escena, relatando que al abrir la puerta de la vivienda se encontró a su padre tirado en el piso, sin signos vitales y con una visible herida en el cuero cabelludo.

Inicialmente, el personal de la Policía Científica trabajó la novedad como una "muerte sin asistencia médica", ya que no se encontraron signos de violencia en la propiedad ni faltantes de elementos. Pero cuando los investigadores confirmaron la magnitud del golpe, se despertaron las sospechas: se trataba de un ataque con un objeto contundente.

La investigación

El informe de la autopsia fue contundente: Hugo Antonio Olguín Escudero presentaba un traumatismo craneal con fractura y otras lesiones que no eran compatibles con una muerte natural o sin asistencia médica.

A ello se sumó que, en un allanamiento realizado en la casa de Olguín (hijo) durante las últimas horas, los investigadores hallaron un palo y ropa, ambos con manchas de sangre. De esta manera, Gustavo pasó de ser quien denunció el hallazgo del cuerpo de su padre a convertirse en el principal sospechoso de haberlo asesinado.

El descubrimiento llevó a la inmediata intervención del personal de la División Homicidios. Tras realizar las tareas de investigación, los efectivos entrevistaron nuevamente al hijo del fallecido. Su testimonio resultó ser incongruente y los investigadores observaron, además, una hinchazón en su mano derecha.

Con todas estas pruebas, la fiscal Lazo ordenó la imputación de Olguín hijo. Además de la detención, se secuestró su teléfono celular como parte de la evidencia.

LAS MAS LEIDAS