El programa propuesto por Paraguay y Uruguay -las economías más pequeñas del bloque- definirá a fines de 2015 qué medidas arancelarias y no arancelarias serán mantenidas o eliminadas del bloque, explicó un diplomático brasileño presente en las negociaciones. “Brasil también tiene mucho interés en esa propuesta”, afirmó el diplomático.
El Mercosur sigue aún encorsetado por normas no arancelarias, como la obligación de presentar declaraciones juradas para importar o exportar, o las licencias no automáticas que, en la práctica, sirven para administrar el comercio. En los últimos años su dinámica interna de intercambio decayó en parte por ese tipo de medidas.
Según datos divulgados por la mayor asociación industrial de Brasil, Confederación Nacional de la Industria, el valor de las exportaciones brasileñas al Mercosur cayeron 15% en 2014 respecto del año anterior. Para la entidad, el sector más golpeado es el de productos manufacturados. El ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, ha insistido en que Brasil debe “integrarse” a otras corrientes comerciales “que hoy son más dinámicas que el Mercosur”. De hecho, el bloque también apuesta a profundizar el diálogo con la Alianza del Pacífico que integran Chile, Perú, Colombia y México.