El ex presidente de Chile, Sebastián Piñera, quedó con la mejor opción de volver a ceñirse la banda presidencial en los comicios de noviembre tras ganar con holgura las primarias de su grupo, que sorprendieron por su alta participación.
El ex presidente de Chile, Sebastián Piñera, quedó con la mejor opción de volver a ceñirse la banda presidencial en los comicios de noviembre tras ganar con holgura las primarias de su grupo, que sorprendieron por su alta participación.
Piñera, que aspira a la reelección tras un primer gobierno entre 2010 y 2014, se impuso el domingo con el 58,36% de los votos al diputado Felipe Kast y el senador Manuel José Ossandón, sus rivales de la formación de centro-derecha Chile Vamos, que recibió 1,4 millones de votos, muy por encima de lo previsto.
El caudal de votos -solo Piñera consiguió más de 827.000 sufragios- dejó en una inmejorable posición al ex mandatario, que aspira a repetir en marzo de 2018 una escena ya conocida en la política chilena: el intercambio de bandas presidenciales entre él y la socialista Michelle Bachelet. "Aunque el triunfo de Piñera era enteramente previsible, la cantidad de votos que consiguió vuelve más robusta su victoria", estimó el analista Héctor Soto en una columna en el diario La Tercera.

En un día en que la selección chilena de fútbol disputaba una inédita final de la Copa Confederaciones ante Alemania en Rusia, se esperaba una baja participación en estos comicios, de los que se excluyó el oficialismo de centro-izquierda.
El propio Piñera había rebajado las expectativas, pasando de una estimación de un millón de votantes a cerca de 800.000. Pero contra todo pronóstico, la votación de la derecha casi dobló a la de su primaria anterior (2013) y cuadruplicó a la del Frente Amplio, la coalición de izquierda radical que también eligió a su candidata presidencial el domingo.
Piñera también tiene el viento en popa en las encuestas. En un sondeo de la privada Adimark aparece en primer lugar, con el 31% de las preferencias, 6 puntos más que en mayo. En cambio, el panorama para la coalición oficialista de centro izquierda no es muy halagüeño. Al no poder llegar a un acuerdo para realizar primarias - que son voluntarias pero con soporte estatal - el conglomerado de la socialista Bachelet resolvió competir directamente en la primera vuelta del 19 de noviembre con dos candidatos: el periodista Alejandro Guillier y la socialdemócrata Carolina Goic.
“El tener acceso a los medios de comunicación y poner temas en la agenda nos limitó el mes pasado, así que hay que recuperar el ritmo”, reconoció este lunes Guillier, de momento el principal rival de Piñera en los comicios de noviembre.

Chile presentó informe sobre diferendo con Bolivia
Chile presentó ayer su memoria ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso de las aguas del Silala que le opone a Bolivia, para que se declare río internacional como lo ha sido hasta ahora.
La agente chilena Ximena Fuentes entregó al secretario de la Corte, con sede en La Haya, Philippe Couvreur, la memoria correspondiente a la demanda presentada por Chile en junio de 2016.
“Esta memoria incluye argumentos jurídicos y científicos que confirman una realidad muy simple: el río Silala atraviesa la frontera entre Chile y Bolivia de manera absolutamente natural, producto de una pendiente y la fuerza de gravedad”, arguyó en Santiago el canciller Heraldo Muñoz.
Bolivia acusa a Chile de haber desviado artificialmente el curso de las aguas del Silala, el cual es considerado por La Paz como un manantial, y de no haber pagado por ello.
Chile, en cambio, considera que el Silala es un río internacional, cuyos derechos de uso de aguas son compartidos.
Los dos países, que carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, alcanzaron un preacuerdo a principios de 2011 por el que Chile pagaría por el consumo de hasta un 50% de las aguas del Silala, mientras se realizaba un estudio para establecer el origen de todo el afluente, pero no se llegó a materializar.