Fue un reencuentro inesperado el de los Peligrosos Gorriones hace cinco años, cuando dieron los primeros pasos en lo que marcaría más tarde el regreso definitivo de la banda.
Fue un reencuentro inesperado el de los Peligrosos Gorriones hace cinco años, cuando dieron los primeros pasos en lo que marcaría más tarde el regreso definitivo de la banda.
Por estos días, la agrupación platense que irrumpió en 1991 con su grunge experimental disfruta no sólo del retorno sino de una gira nacional, seguida de la grabación de un nuevo disco con el sello discográfico Pirca Records, con el que editaron este año el recital del 3 de mayo en el Teatro de Colegiales, en Buenos Aires.
“Estamos pasándola bien. Está bueno porque repasamos los temas de antes con alguno que otro nuevo. También vemos a un público nuevo que participa. De alguna manera es como volver a presentar la banda. Todo se está consolidando. Me parece que el grupo está mucho más sereno y al mismo tiempo más fuerte”, expresa el líder y cantante Francisco Bochatón sobre el presente de la banda que también integran Rodrigo Velázquez (batería), Guillermo Coda (guitarra y voz) y Martín Karakachoff (sintetizadores).
Antes de la presentación de esta noche en Aloha, Bochatón dialogó con Estilo Guía sobre la evolución grupal, los proyectos futuros y el momento presente, en el que el rock, la poesía y los sonidos rabiosos y divertidos marcan el rumbo.
-¿Cómo viven este regreso?
-Bien, con alegría. Estamos preparando muchos temas para el disco que viene. Ya hicimos una preproducción en estudio, donde grabamos 16 canciones sólo para ver cómo sonaban. La idea es que el nuevo álbum esté listo en abril del año próximo.
-¿De qué manera sentís que creció la banda y dónde puede detectarse el cambio?
-Mirá, se nota en las nuevas canciones, en la manera en que se complejizan. Nos llevamos recontra bien y está siendo muy agradable viajar. Se nota en la manera de tocar y en el hecho de habernos juntado. En la música nueva también hay una madurez y un cambio de los 22, 23 años que teníamos a los 40 de ahora.
Se nota todo lo que pasó en el medio: mis discos solistas, los chicos que trabajaron con sus grupos. También la poesía va por otro lado; si bien tiene lo de arriesgado que tenían los Gorriones de antes, hay un contenido más claro por ahí.
-¿Un contenido más claro dirigido hacia dónde?
-Por ejemplo hay un tema que se llama “Marosa”, inspirado en Marosa di Giorgio (la anarquista) que claramente es un homenaje hacia ella. Después hay canciones totalmente románticas que hablan de hacer el amor, de la pareja o del amor hacia una persona.
Hay otras canciones que son totalmente bizarras en el sentido de que las letras son más salvajes y tienen que ver con paisajes e imágenes vinculadas a lugares imaginarios... Una especie de selva en la cordillera, una cosa así, con estribillos que invitan a la esperanza. Eso es lo nuevo. Lo anterior de Gorriones tiene más que nada una cosa lúdica.
-¿Cómo viven el proceso de armado y composición de las canciones?
-Un poco con lo que cada uno hace en su casa. Guillermo Coda, que es el guitarrista, hizo algunos temas también. Hace un tiempo alquilamos un estudio en Caballito y después de ver los temas por mail nos juntamos a ensayar las canciones; también han salido cosas en el propio ensayo.
-¿Creés que en el tiempo que estuvieron separados acumularon lo que tenían para decir y por eso los temas han salido rápidamente?
-Sí, en parte sí, y por otro lado siempre fuimos bastante rápidos para componer y tuvimos mucha cantidad. Siempre soñamos un montón de temas para nuestros discos. Y en este caso nos encuentra con un estilo fuerte y muy marcado. Todavía no tiene nombre el nuevo material, hasta que no entramos a grabar no pensamos mucho en eso. Hemos tirado temas para las fotos de la tapa.
-¿De qué modo dirimieron los conflictos internos?
-Pasaron muchos años y queda la amistad, el amor y ya no nos enroscamos en cosas que eran muy simples. Además se olvidan los problemas, yo me olvidé, hace cinco años no era así pero ahora sí. Ya está todo bien, aunque suene raro, está todo bien de verdad, si no sería imposible llevar un proyecto adelante; debería haber intereses muy fuertes y cosas así, que no hay, entonces es realmente genuino.
-¿Y en lo personal disfrutás ser nuevamente parte de un grupo?
-Sí, me corresponde una parte igual a la de los demás y eso lo disfruto mucho porque como solista también puedo seguir, no tengo por qué dejar una cosa por otra. Estar en un grupo es muy interesante porque hay una dependencia interna muy fuerte; estar juntos es el sustento de la banda, es lo que la hace vivir. A mí me parece que está bueno compartir las decisiones y que todo sea ecuánime.
-¿Cómo reciben la circulación actual de la música, donde de alguna manera se ven más obligados a las presentaciones en vivo?
-Todos los cambios que ocurren actualmente en internet me parece que están buenos. Es cierto que estamos más obligados a tocar en vivo, es la manera de sustentar los proyectos, de bancarlos. Como a mí tocar en vivo es una de las cosas que más me gusta, lo festejo.
Y en cuanto a que los temas circulan por la web me parece que está bueno siempre y cuando la plata no se la lleve otro. Ahora ocurre que el espectáculo en vivo se vuelve la atracción más importante y yo lo disfruto; el avance me parece inevitable siempre y cuando exista cierto control de lo que está pasando.
La ficha
Peligrosos Gorriones en Alter Fest '90
Amenizan: Dj´s Gael y Abel, Los Sonidos y Otoño.
Día: hoy.
Hora: desde las 22.
Lugar: Aloha, Ruta Panamericana S/N Zona de Boliches.
Entradas anticipadas: $80 en Moicano Rockería.