El zapallo es una hortaliza que tiene sus desafíos productivos en la provincia. Para el ingeniero Pedro Della Gaspera, con experiencia de más de 30 años que lo avala, el zapallo y todas sus variedades no presenta secretos.
El zapallo es una hortaliza que tiene sus desafíos productivos en la provincia. Para el ingeniero Pedro Della Gaspera, con experiencia de más de 30 años que lo avala, el zapallo y todas sus variedades no presenta secretos.
Hoy su presente profesional en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- lo encuentra trabajando sobre la genética del cultivo pero también toda la cadena comercial del cultivo.
- ¿Cuál es la situación comercial para el zapallo?
-Venimos de un año bastante complicado porque hubo una superproducción y los precios fueron muy bajos para esta hortaliza. En este año se ha vendido la misma cantidad de semilla que años anteriores. Pensamos que si los productores siembran esa cantidad de semillas vamos a tener nuevamente una superproducción y vamos a tener los mismos problemas que años anteriores lo ideal sería que la gente que va a producir tenga las precauciones de realizar un cultivo con la sanidad suficiente como para poder conservarlo un tiempo porque en este momento los zapallos valen muy poco.
-¿Cuál es la zona en Mendoza del zapallo?
-El departamento más productivo es Maipú y la zona Este y la zona Norte que sería la parte de Lavalle pero es una hortaliza que se encuentra repartida en toda la provincia. Más o menos lo que se cultiva es entre 3 mil y 4.500 hectáreas por año esos son los datos que tenemos en el IDR.
-¿Qué tipo de enfermedades puede tener esta hortaliza?
-Son fúngicas o de bacterias. Las más complicadas son las que se producen por bacterias porque cuando se desarrollan se pierden toda la producción por eso es conveniente hacer un buen alomado por lo menos tener un buen drenaje del terreno que eso se logra con una labranza profunda.
-¿Qué ejes de investigación están desarrollando desde el INTA para el zapallo?
-El fuerte de la investigación pasa por el mejoramiento genético pero también trabajamos en la parte de manejo del cultivo y en la parte de conservación. El INTA ha trabajado para el pequeño y mediano productor pero también atiende a las grandes empresas a través de convenios.
-¿En qué consisten?
-A través de vinculación tecnológica en donde la empresas privada realiza un aporte y el INTA desarrolla una investigación específica. En el caso nuestro dentro del avance tecnológica son dos empresas multinacional una que es Unilever y la otra que es Iceberg Agrícola de San Juan. La primera empresa que es Unilever lo que hacemos es desarrollo de cultivares con alto contenido de sólidos totales. O sea el aumento de un 1% en sólidos totales implica entre USD 70 y 100 mil menos que la empresa invierte en sacar agua de esa hortaliza entonces es importante para esa empresa tener cultivares desarrollados específicamente. Y la otra empresa lo que necesitaba era cultivares híbridos de zapallo con mayor uniformidad donde ellos pudieran producir con menos hectáreas para cumplir con sus compromisos.
-¿Y para los productores pequeños y medianos?
-El INTA desarrolla cultivares de polinización abierta que son cultivares comunes y produce la semilla y los vende a través de la Asociación Cooperadora, es la forma que tenemos de llegar a ese productor.
-¿En qué tipos trabajan más?
-En los tipos ancos que mucha gente lo llama coreanito pero que no se debería llamar así porque no tiene nada que ver con Corea ni con su centro de origen que es América.Es importante porque este término ingresó al país con las colectividades coreanas que ingresaron por el año 70 al país ahí cuando estos cultivares comenzaron a difundirse más y la gente los asoció con esa etnia humana que ingresó al país. Pero el término coreanito debería erradicarse.
-¿Qué limitantes tiene el cultivo?
-Es muy sensible a la helada, entonces no se puede hacer zapallo en un lugar donde el ciclo no cumpla los 150 días libres de helada. En esas condiciones climáticas sí se podría hacer zapallito de tronco un tipo zuquini hortalizas que están a los 45 días inmaduros y que se pueden consumir.
Eso sería una de las limitantes, otra es la salinidad del terreno ya que en ese tipo de terreno los rendimientos serán menores.
Perfil
Pedro Della Gaspera (58)
Ingresó al INTA desde muy temprana edad.
Lleva 30 años trabajando con el zapallo; empezó siendo ayudante de un técnico y terminó como responsable de la línea de trabajo del ámbito de la genética.
En su tiempo libre le gusta mucho caminar.
Practicaba bicicleta pero tuvo que dejar ese deporte por el tránsito complicado de la ciudad.