25 de mayo de 2014 - 10:22

El Papa pidió paz para Siria y Palestina

En el comienzo de su viaje a Tierra Santa, Francisco ofició una misa en un estadio de fútbol de Jordania, desde donde clamó por una solución a la crisis siria y el fin de las hostilidades entre palestinos e israelíes. Hoy se reunirá con el líder Mahmud Ab

El Papa Francisco instó a las partes a que vuelvan "a la senda de las negociaciones" en Siria y a atajar la emergencia por refugiados, durante un encuentro ayer en Betania, Jordania, con refugiados, en su mayoría sirios. El Pontífice argentino se desplazó a esa zona, conocida como el "Valle melodioso", a pocos kilómetros del lugar donde el río Jordán se ensancha y se mezcla con el Mar Muerto y que, según la Biblia, fue el lugar donde Jesús fue bautizado.

"Constato con dolor que sigue habiendo fuertes tensiones en la región medio-oriental", reconoció el Papa al ser recibido en el palacio real, Al Husseini, de Amman, por las autoridades del reino de Jordania, encabezadas por el rey Abdalá II y su familia.

"Es necesario y urgente encontrar una solución pacífica a la crisis siria, además de una justa solución al conflicto entre israelíes y palestinos", había clamado el Pontífice en el primer discurso que pronunció al comenzar su visita a una de las regiones del mundo más sacudidas por los conflictos.

Como Benedicto XVI hace cinco años cuando visitó la región, Francisco abogó por la libertad religiosa, "que es un derecho humano fundamental y que espero firmemente sea tenido en gran consideración en todo Oriente Medio y en el mundo entero", dijo.

Francisco reiteró también el derecho a "manifestar públicamente la propia creencia", en una condena clara a las persecuciones que padecen los cristianos en la región.

En su breve discurso, pronunciado en italiano, el Papa envió un saludo especial a la comunidad musulmana.

"Aprovecho la ocasión para renovar mi profundo respeto y consideración a la comunidad musulmana y expresar mi reconocimiento por el liderazgo que su majestad el rey ha asumido para promover un entendimiento adecuado de las virtudes proclamadas por el Islam y la serena convivencia entre los fieles de las diversas religiones", subrayó.

Francisco, que viaja acompañado por un rabino y un profesor musulmán, dos amigos suyos argentinos, como un gesto de tolerancia y diálogo entre las tres religiones monoteístas, dirigió también un saludo "lleno de afecto a las comunidades cristianas" que residen en Jordania desde "los tiempos apostólicos".

Esta escala resulta más importante de lo que parece, pues Jordania se presenta como un interlocutor del mundo islámico, una suerte de mediador para la paz en la zona. Jordania, además, se ha salvado de las convulsiones de la "Primavera Árabe" y la comunidad cristiana, compuesta por 250.000 personas, entre católicos y ortodoxos y se mantiene estable.

Sin embargo, los cristianos en Oriente Medio sufren graves ataques y se han convertido en una especie en extinción. Representan actualmente el 2% de la población, cuando hace medio siglo eran el 10%.

Misa con los refugiados

En el estadio internacional de Amman, ante miles de refugiados palestinos, sirios e iraquíes, el Papa imploró por la paz, que "hay que buscar con paciencia y construir artesanalmente", clamó. "La paz no se puede comprar, es un don", dijo en italiano, traducido al árabe.

Hoy se desplazará en un helicóptero militar jordano a la ciudad palestina de Belén para reunirse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abas, y oficiar otra misa ante unas 8.000 personas en la Plaza del Pesebre.

LAS MAS LEIDAS