Un total de 48 países pobres, entre ellos decenas que sufren especialmente los efectos del cambio climático, se comprometieron ayer en la cumbre sobre el clima que se celebra en Marrakech a abandonar el uso del carbón, el petróleo y el gas y sustituirlo por energías renovables lo antes posible.
Los países emitieron hoy un comunicado conjunto, denominado “La Visión de Marrakesh”, en el marco de la conferencia del clima de Maruecos. El objetivo es que el aumento de la temperatura global no supere los 1,5 grados centígrados respecto de los niveles preindustriales.
La mayoría de los países firmantes pertenecen al Foro de Vulnerabilidad Climática (CVF), un grupo que reúne a los que más se ven afectados por las consecuencias del cambio climático, entre ellos Costa Rica, Marruecos, Camboya, Sudán, la república insular de Kiribati, Afganistán, Bangladesh, Barbados, Bután, Etiopía, Filipinas o Vietnam.
Los 48 países también se comprometieron a actualizar cuanto antes, de ser posible antes de 2020, sus planes nacionales para disminuir las emisiones de gases contaminantes, incluidos en el acuerdo climático sellado en diciembre de 2015 en París, para dar un impulso a una acción global más rápida para combatir el cambio climático.
Por su parte, activistas hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que vaya más allá de los objetivos del Acuerdo de París, donde se comprometió a dejar de emitir a la atmósfera, a partir de la segunda mitad del siglo XXI, más gases de efecto invernadero de los que los bosques sean capaces de absorber. Para conseguir ese objetivo no se descarta el uso de energía nuclear como fuente energética.
Los países firmantes del acuerdo, sin embargo, quieren estar utilizando únicamente energías renovables, como solar o eólica, en 2050. Y no prevén exportaciones de energía procedentes de combustibles fósiles, aseguró Stephan Singer, de la asociación Climate Action International.