En el ámbito comercial tienen claro también cómo ha sido la temporada desde el punto de vista productivo. Sergio Patta, titular de la distribuidora de aromáticas Cuyoaromas, consideró que “ha sido una temporada medianamente buena, porque no hubo grandes daños climáticos, quizás alguno que haya levantado tarde el producto puede haber tenido alguna complicación por las lluvias, pero no ha sido la mayoría de los casos”.
Precios muy quietos
Varios referente estimaron que los valores pagados por el orégano este año han sido similares a los de años anteriores.
Patta reveló que el mercado del orégano está muy tranquilo, prácticamente con los mismos precios del año pasado y aseguró que “no ha crecido la demanda, como para reflejarse en un aumento en el precio del producto”.
Según el empresario, “la demanda está como siempre, no hay desesperación por el producto y no hay nadie que salga a pagar locuras, además no hay un peso en la calle. El precio del orégano sólo trillado, está hoy entre 18 y 20 pesos el kilo”.
Remarcó que “hasta el momento no he visto movimiento de precios respecto al año pasado ni al productor ni el zarandeado, y ya es una situación que viene de 3 ó 4 años”. Resumió que, “para ponerlo en números redondos, los precios están estancados en un promedio de 20 pesos el kilo de trillado, un rango que va de $ 18 a $ 22 y $ 30 el kilo de orégano zarandeado, dependiendo de qué calidad de producto estemos hablando”.
Aldecua, en tanto, reveló que “acá en la zona, los acopiadores están pagando entre 17 y 20 pesos el kilo de orégano trillado, sin haber sido pasado por la zaranda, mientras que el año pasado habían pagado hasta 20 y 22 pesos”.
Afirmó que “es un precio bajísimo” y reconoció que “es una época en que no hay ventas, y el acopiador se abusa y juega con la necesidad del productor”.
Según el productor valletano, algunas explotaciones fueron afectadas por la piedra y “eso hizo que bajara la calidad, porque el orégano llovido, marcado se mancha, y el precio cae mucho”. Indicó que por ese producto “están pagando 12 o 13 pesos el kilo, como mucho, y en algunos casos han llegado a pagar 8 pesos”.
Aclaró que “nosotros, con la Cooperativa, hemos podido zafar bastante de esa situación, porque conseguimos un buen cliente directo de Buenos Aires”.
Reveló que “hemos acordado una entrega de 8.000 kilos cada dos meses, durante este año. Es orégano limpio y fraccionado en bolsas nuevas de 15 kilos. La Cooperativa obtiene $ 32 el kilo, le liquida $ 31 al asociado y retiene $ 1 para cubrir algunos gastos”.
Estimó posible que, con el paso de los meses, el valor de venta puede incrementarse, dependiendo de lo que pase con la inflación. De todos modos, reconoció que “algún productor, por necesidad, ya vendió a 17 o 19 pesos, si la Cooperativa no ha tenido plata para adelantarle y absorber toda su producción”.
Aldecua comentó que habían iniciado ese vínculo comercial en agosto del año pasado con el orégano de la temporada 2013/2014 y recordó que “en una de las mejores operaciones que hicimos llegamos a vender a 28 pesos el kilo de orégano limpio”.
Por su parte, Patricia Rodríguez que está en proceso de formalizar su integración plena como asociada de la Cooperativa Agricultores del Valle (Chilecito, San Carlos), advirtió que hubo una baja de precios en Mendoza, por el orégano sólo trillado, sin fraccionar. Precisó que esos valores fluctúan entre 16 y 18 pesos.
La técnica aclaró que la entidad ha hecho algunas ventas a 32 pesos el kilo de orégano terminado, “pero han sido volúmenes muy escasos y como no tiene nuevas ventas cerradas, ni recursos para comprarle al asociado, no todos han podido canalizar parte de su orégano a través de la Cooperativa y el productor termina vendiéndole a los acopiadores de la zona, a esos bajos valores”.
Pablo Bauzá, del INTA La Consulta, comparte la preocupación porque “se están pagando los mismos precios que el año pasado”. Según sus datos, “un orégano trillado está entre 16 y 20 pesos, y uno limpio está entre 29 y 30 pesos”. Aunque aclaró que casi no están comprando “sí hay operaciones con orégano sólo trillado con muy poco agregado de valor”.
Costos en aumento
En otro orden, y frente a la quietud de los precios, preocupa el aumento de los costos de producción que "siguen siendo altos", según el presidente de la Cooperativa Aromáticas Sancarlinas.
“Si ocupamos a alguien que nos trabaje, tenemos que pagarle 250 pesos el día, una bolsa de abono está entre 350 y 400 pesos y tenemos que echar 2 o 3 kilos por surco, lo que equivale a 4 o 5 bolsas por hectárea dependiendo de la necesidad y del bolsillo, para poder sacar una producción aceptable porque si no, con las tierras como las tenemos tan gastadas, no sacaríamos nada”, aseguró Roberto Aldecua.
Patricia Rodríguez coincidió en que, al problema que representa la quietud de los precios que percibe el agricultor, se suma el incremento de los costos de producción, “en jornales y en agroquímicos y demás insumos”. Señaló que, el valor del jornal varía según la tarea realizada, pero indicó, como ejemplo, que “hasta donde tengo entendido, el trabajo en campo se está pagando alrededor de $ 30 la hora”.
El propio Patta, de Cuyoaromas, reconoció que, al problema de los precios estancados, se suma el hecho que “han subido muchísimo el costo de los fertilizantes, de los agroquímicos, del gas oil, de la mano de obra”.
Escenario futuro
Respecto de la evolución que puedan tener los precios, el distribuidor de Mendoza apuntó que "hay que ver si quedó o no orégano del año pasado, cuánto se cosechó este año y cuál va a ser la demanda, y eso será lo que determine el precio que se va a pagar en setiembre-octubre. Recién en esos meses puede haber alguna suba del precio, si es que no hubiera más producto; pero es muy difícil determinar cuánto hay".
El empresario aseguró que “el especiero no tiene plata para comprometerse a comprar un determinado volumen. Hoy cada uno compra lo que va necesitando. En la otra punta, hay productores que lo venden de entrada y otros, la mayoría, cuando van necesitando la plata”.
Explicó que “algunos tienen que sembrar el ajo, salen a vender unos kilos de orégano, en setiembre venden otro poco para comprar los agroquímicos. Otros no tienen resto financiero, no pueden especular, y tienen que salir a vender todo”.
Recordó que “eso es normal todos los años, en épocas de inflación es un poco peor, porque el que no tiene necesidad trata de no vender, quedarse con el producto, y no con una plata que no se sabe cuánto va a valer después”.
En igual sentido, Pablo Bauzá remarcó que “cuando tenemos situaciones como ésta, con precios en los mismos niveles que los de la campaña previa, suele ocurrir que, agricultores que podrían expandirse o que deberían renovar parte de su cultivo, pero pueden optar por otra producción, no eligen el orégano” por lo que no descartó que pudiera caer un poco la superficie trabajada durante este año.
Bauzá explicó que “por eso desde el INTA, junto con la Secretaría de Agricultura Familiar, estamos tratando de fortalecer las cooperativas de la zona gestionando herramientas financieras, para que los productores aguanten lo más que puedan, porque en unos meses más a partir de julio agosto el precio puede subir un poco, hasta los 35 pesos -o incluso más- el kilo de orégano limpio, dependiendo de la calidad de producto”.
Señaló, en ese sentido, que uno de los grupos Aromáticas de Tres Esquinas está trabajando con una técnica de Cambio Rural, y a los otros dos Agricultores de Valle y Aromáticas Sancarlinas vamos a tratar de plantearlos directamente como grupos de valor agregado, dentro del Programa Cambio Rural II, apoyar a las cooperativas buscando canales comerciales distintos que también es una parte importante.
Además, el Programa Cambio Rural tiene una “Caja de Herramientas”, que le llaman, que contempla financiamiento en algunos casos individual, por productor, pero que tiene que estar asociado a un grupo de Cambio Rural. Es para productores chicos, que no son sujetos de créditos en el sistema financiero convencional y por otra parte, líneas del Banco Nación para grupos cooperativos.