1 de agosto de 2026 - 00:10

Por empresas transparentes y fuertes: cuidar cada puesto para asegurar el futuro

Los despidos no sólo afectan a los trabajadores involucrados, sino que producen un efecto multiplicador negativo en la comunidad y en la reputación de la empresa. Las compañías que actúan de esta manera corren el riesgo de ser vistas como irresponsables social y laboralmente, lo que compromete su competitividad y legitimidad a largo plazo.

Hace unos días, los medios informaron que una empresa mendocina despidió a 27 trabajadores. La medida generó preocupación en empleados, familias y distintos sectores de la comunidad.

Este artículo busca visibilizar cómo las decisiones apresuradas, motivadas por la presión de una posible cesación de pagos o insolvencia, pueden derivar en consecuencias negativas tanto para los trabajadores como para la propia empresa.

Marco legal aplicable

  • Proceso Preventivo de Crisis (Res. MTEySS 265/2002): Es obligatorio únicamente cuando la empresa despide o suspende a un porcentaje significativo de su plantilla. Si no se superan esos umbrales, la empresa puede sostener que no corresponde iniciar el procedimiento.
  • Despidos sin invocación de crisis: La empresa no está obligada a demostrar crisis para despedir, salvo que invoque “causa objetiva” para evitar pagar indemnizaciones. Si abona las indemnizaciones completas, puede despedir sin acreditar crisis.
  • Protección de delegados sindicales (LCT, arts. 48 y 52): Los delegados y miembros de comisión directiva requieren autorización judicial previa para ser despedidos. Si se los desvincula sin esa autorización, el despido es nulo.

Alternativas legales disponibles

La Ley de Concursos y Quiebras prevé herramientas para evitar conflictos:

  • Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE): permite negociar con bancos, proveedores y empleados, reestructurando deudas sin necesidad de acudir de inmediato al concurso judicial.
  • Concurso Preventivo: otorga protección inmediata a la empresa y obliga a los acreedores a negociar bajo la supervisión judicial.

Ambos mecanismos ofrecen soluciones más equilibradas que un despido masivo, preservando la continuidad de la empresa y la paz social.

Impactos negativos de los despidos masivos

  • Relaciones institucionales: La intervención de la Subsecretaría de Trabajo y la denuncia sindical generan exposición pública negativa.
  • Confianza de inversores: La percepción de inestabilidad laboral desalienta inversiones y contratos futuros.
  • Responsabilidad social empresaria: En un contexto donde se valoran las prácticas sostenibles, los despidos sin transparencia dañan la legitimidad social de la compañía.

Conclusión

Los despidos no sólo afectan a los trabajadores involucrados, sino que producen un efecto multiplicador negativo en la comunidad y en la reputación de la empresa. Las compañías que actúan de esta manera corren el riesgo de ser vistas como irresponsables social y laboralmente, lo que compromete su competitividad y legitimidad a largo plazo.

La verdadera fortaleza empresarial radica en la transparencia y en cuidar cada puesto de trabajo, porque cada empleo preservado asegura futuro y confianza.

* La autora es abogada. Magister en Asesoramiento Jurídico de Empresas, Universidad Austral.

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