10 de octubre de 2026 - 00:15

Nuccio Ordine y el valor de los saberes sin precio

En la presente nota, quisiéramos reflexionar sobre una de las tesis del autor que cruza a lo largo de toda su obra, pero desarrollada en particular en su libro La utilidad de lo inútil, donde defiende la utilidad de aquellos saberes cuyo valor es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista, economicista o pecuniaria. Su libro ha superado la trigésima sexta edición y ha sido traducido a más de treinta y tres países.

    El 10 de junio de 2023 nos dejaba Nuccio Ordine, uno de los ensayistas italianos más importantes de los últimos tiempos. Profesor y escritor, reconocido por sus estudios de la época, arte y literatura del Renacimiento. Fue profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria en Rende y presidente del "Centro Internazionale di Studi Telesiani, Bruniani e Campanelliani", de Cosenza, Italia. Fue Fellow del Harvard University Center for Italian Renaissance Studies y de la Fundación Alexander von Humboldt. Entre sus obras traducidas al español se pueden ver El umbral de la sombra, 2008; La utilidad de lo inútil: Manifiesto, 2013; Clásicos para la vida. Una pequeña biblioteca ideal, 2017; y Los hombres no son islas. Los clásicos nos ayudan a vivir, 2022, entre otros.

    En la presente nota, quisiéramos reflexionar sobre una de las tesis del autor que cruza a lo largo de toda su obra, pero desarrollada en particular en su libro La utilidad de lo inútil, donde defiende la utilidad de aquellos saberes cuyo valor es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista, economicista o pecuniaria. Para el ensayista existen: “…saberes que son fines por sí mismos y que (precisamente por su naturaleza gratuita y desinteresada, alejada de todo vínculo práctico y comercial) pueden ejercer un papel fundamental en el cultivo del espíritu y en el desarrollo civil y cultural de la humanidad. En este contexto, considero útil todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores”.

    Justamente, el libro citado agrega la palabra ‘Manifiesto’, indicando la idea de defender los saberes humanistas como las actividades culturales consideradas injustamente inútiles porque van en contra de la lógica del beneficio económico. Bien se ha dicho que, para Nuccio Ordine, la utilidad de lo inútil no es solo un concepto filosófico, sino un acto de resistencia contra lo que él denomina la "dictadura del beneficio" que domina la sociedad contemporánea. Este libro ha superado la trigésima sexta edición y ha sido traducido a más de treinta y tres países. A continuación, sintetizaremos los principales puntos de su aporte, que, dado nuestro contexto tecnológico, urge volver a escenarios de humanidad a través de los grandes pensadores como hace el ensayista italiano.

    La lógica del beneficio

    Como se ha podido percibir, la defensa que realiza de lo inútil la efectúa en un contexto marcado por la lógica del beneficio que, según sus propias palabras: “…mina por la base las instituciones (escuelas, universidades, centros de investigación, laboratorios, museos, bibliotecas, archivos) y las disciplinas (humanistas y científicas) cuyo valor debería coincidir con el saber en sí, independientemente de la capacidad de producir ganancias inmediatas o beneficios prácticos”. Es verdad que muchas de estas instituciones y tareas dejan grandes ganancias y recursos económicos, pero lo que él quiere insistir es que no pueden subordinarse al éxito económico o a una lógica de costo – beneficio patrimonial, porque estarían desnaturalizando la función cultural y educativa que tiene en la formación y difusión de los saberes artísticos y científicos.

    En este sentido, se pregunta: ¿acaso las deudas contraídas con los bancos y las finanzas pueden tener fuerza suficiente para cancelar de un solo plumazo las más importantes deudas que, en el curso de los siglos, hemos contraído con quienes nos han hecho el regalo de un extraordinario patrimonio artístico y literario, musical y filosófico, científico y arquitectónico? Por eso, la utilidad de lo inútil se contrapone a la utilidad dominante que, de a poco, va matando la memoria del pasado y las disciplinas humanistas, como la fantasía, el arte y el pensamiento crítico que nos define como seres humanos. Por eso, cuesta cada vez más entender para qué pueden servir el arte, la literatura y la música.

    Ahora bien, no solo se corre peligro con el arte, la literatura y la música, sino que también nos encontramos con los conocimientos científicos, con la ciencia, donde igualmente se puede caer en esa lógica del beneficio económico y perder el valor y peso específico que posee en sí mismo el saber científico, independientemente del rédito o ganancia que se obtenga para el científico o el empresario. Por eso, afirma junto al científico y pedagogo estadounidense Abraham Flexner que la ciencia tiene mucho que enseñar sobre la utilidad de lo inútil. De esta manera, los científicos, junto con los humanistas, desempeñan un papel fundamental en la batalla contra la dictadura del beneficio.

    Para cuestionar lo necesario y el beneficio económico frente a lo inútil, el autor italiano recurre a una infinidad de autores, pensadores, filósofos, poetas, escritores, entre los que podemos ver a Platón, Aristóteles, Kant, Dante, Petrarca, Shakespeare, Montaigne, Leopardi, Dickens, Okakura y Cavino, entre otros muchos de notable actualidad. En ese orden de ideas, solo mencionamos uno de los autores citados para ver cómo sustenta su tesis sobre la utilidad de lo inútil. La reflexión la toma de Kakuzo Okakura, que, al describir el ritual del té, recuerda que el placer de un hombre cogiendo una flor para regalársela a su amada era el momento preciso en el que la especie humana se había elevado por encima de los animales. Cita una frase textual de El libro del té, donde se dice: “Al percibir la sutil utilidad de lo inútil, el hombre entra en el reino del arte”, es decir, afirma Nuccio: “De una sola vez, un lujo doble: la flor (el objeto) y el acto de cogerla (el gesto) representan ambos lo inútil, poniendo en cuestión lo necesario y el beneficio”.

    Necesidad de lo inútil

    Por todo lo que se viene observando, el autor reivindica lo inútil y muestra que todos tenemos necesidad de ella, así como tenemos necesidad, para vivir, de las funciones vitales esenciales. Recordando una cita de Ionesco: “La poesía, la necesidad de imaginar, de crear, es tan fundamental como lo es respirar. Respirar es vivir y no evadir la vida”, hermosa analogía con la vida misma y sus funciones vitales, esas fuerzas que dan energía y nos permiten ya no sobrevivir, sino vivir, al ser vitales para nuestra existencia cotidiana de rutinas, horarios y obligaciones. Por eso, muchas de esas actividades inútiles ayudarían a salir, tomar aire fresco y transformar una vida rutinaria en algo repleto de vitalidad.

    A partir de todos los autores que refiere en su obra, Nuccio Ordine termina reivindicando la esperanza y la fe de que: “…es mejor proseguir la lucha pensando que los clásicos y la enseñanza, el cultivo de lo superfluo y de lo que no supone beneficio, pueden de todos modos ayudarnos a resistir, a mantener viva la esperanza, a entrever el rayo de luz que nos permitirá recorrer un camino decoroso”. Palabras llenas de sentido, emoción y perspectiva que nos hacen seguir reflexionando sobre nuestra condición de seres humanos en un contexto que reclama relaciones personales por medio de vínculos reales y cercanos con los demás y las cosas que nos rodean. Cuya intermediación tecnológica nos está separando y desvinculando cada vez más.

    Por esto, nuestro autor insiste a lo largo de muchas de sus obras en que el hombre moderno va perdiendo el tiempo para detenerse en cosas inútiles, convirtiéndose poco a poco en máquinas sin alma ni reflexión, prisioneros de nuestras necesidades útiles, pero inhabilitándose para apreciar, ver y comprender todo aquello que nos hace humanos, como el arte, la literatura, la música y la ciencia.

    Aprendemos entonces de los grandes autores que trae a colación el ensayista italiano y dejémonos influir con sus palabras, reflexiones y sabiduría, haciéndonos ver, contemplar, oír y leer sin prejuicios la sociedad que nos rodea y todas aquellas cosas que nos marcan la vida como seres humanos: la dignidad, el amor y la verdad. Respecto de esto último, afirma: “Estos tres dominios constituyen, pese a todo, el terreno ideal donde la gratuidad y el desinterés pueden expresarse de la manera más auténtica”.

    * El autor es docente universitario UM - UNCuyo.

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