29 de agosto de 2013 - 00:15

Obama quiere evitar errores

Diez años después de la decisión de George W. Bush de invadir Irak sin un mandato del Consejo de Seguridad, el presidente estadounidense Barack Obama se prepara a bombardear Siria sin un aval de la ONU, pero subrayando que la situación es diferente.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que había criticado la “prisa” de Bush por meterse en una guerra en Irak, calificó ahora de “moralmente indecente” el presunto uso de gases tóxicos contra la población siria.

“Esta vez es realmente diferente”, asegura Richard Gowan, de la Universidad de Nueva York. “Sólo un partidario encarnizado de la teoría del complot puede pensar que Obama quería llegar a este punto, mientras que el gobierno de Bush tenía realmente ganas de invadir Irak en 2003”.

Hace 10 años, Alemania y Francia se opusieron a la operación militar, que sí recibió el apoyo de Gran Bretaña. Esta vez las principales potencias europeas están de acuerdo. Obama, advierte Gowan, “se dará cuenta de que el apoyo internacional se erosionará rápidamente si pasa de una acción limitada de castigo, por las armas químicas, a un intento de derrocar al régimen sirio”.

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