El presidente estadounidense, Barack Obama, llegó anoche a Kenia, el país de sus antepasados, donde residen muchos de sus familiares, en medio de drásticas medidas de seguridad por temor a los shebab, los yihadistas somalíes afiliados a Al Qaeda.
El presidente estadounidense, Barack Obama, llegó anoche a Kenia, el país de sus antepasados, donde residen muchos de sus familiares, en medio de drásticas medidas de seguridad por temor a los shebab, los yihadistas somalíes afiliados a Al Qaeda.
En su primera visita al país desde que es presidente de Estados Unidos (2009), Obama tiene previsto participar en una cumbre mundial de emprendedores en Nairobi.
El presidente estadounidense, que bajó solo la pasarela del avión presidencial Air Force One, fue recibido por una niña vestida de blanco que le entregó un ramo de flores, tras lo cual estrechó la mano de su par keniano, Uhuru Kenyatta.
Después, Obama saludó a varios altos funcionarios kenianos -entre los que estaba su media hermana, Auma-, firmó el libro de visitas y se subió a la limusina que lo transporta. En su visita, el mandatario tiene previsto abordar cuestiones económicas, de seguridad y de respeto de los derechos humanos.
El presidente norteamericano se dirigió al hotel donde se aloja, donde lo esperaban otros miembros de su familia keniana para cenar. Entre ellos se destaca “Mama Sarah”, matriarca del clan, con la que no tiene lazos de sangre pero a la que considera como una abuela.
Obama nació en Hawai de madre estadounidense y padre keniano, quienes se separaron cuando el primero tenía dos años.
Barack Obama senior falleció en un accidente de tránsito en Nairobi a los 46 años, cuando trabajaba para el gobierno de Jomo Kenyatta, padre de la independencia del país en 1963, hasta entonces bajo dominio británico, y del actual jefe del Estado. No está previsto que el mandatario visite el pueblo de su padre, Kogelo, donde éste fue enterrado.
“África es un lugar con un dinamismo increíble, donde se encuentran algunos de los mercados que más crecen en el mundo, gente extraordinaria, de una resiliencia extraordinaria”, había declarado declarado Obama en Washington, antes de su viaje.
“Las oportunidades son extraordinarias y debemos romper los tópicos y las barreras”, añadió.
Para la visita, las autoridades implementaron fuertes medidas de seguridad. Una parte de Nairobi, la capital de Kenia, se ha blindado ante la llegada de Obama que permanecerá allí hasta el domingo por la noche, cuando vuele a Etiopía.
Ayer a la tarde en Nairobi, en una hora en la que habitualmente se registran los peores embotellamientos de la semana, las calles ya estaban vacías.
El comandante de la policía de Nairobi, Benson Kibue, aseguró el miércoles que se desplegarán 10.000 policías en la capital, esto es, un cuarto de los efectivos de todo el país.
La aviación civil keniana cerró el espacio aéreo 50 minutos antes de la llegada de Obama y volverá a clausurarlo 40 minutos antes de su partida.
El centro de las preocupaciones radica en el grupo yihadista somalí shebab, que han llevado a cabo varios ataques mortíferos en Kenia, como el que se cobró la vida de 67 personas en el centro comercial Westgate de Nairobi en 2013.
La sombra de La Haya
La visita de Obama ha suscitado una creciente expectativa en Kenia. Kenyatta espera que ayudará al país a afirmarse como un líder continental y que permitirá mejorar una imagen empañada en los últimos años por los problemas de seguridad.
Ayer, los dos principales diarios del país compartían la misma portada "Karibu Obama" ("Bienvenido Obama" en idioma suahili).
El periódico The Standard prometía “una recepción espectacular” para uno de los suyos, mientras que el presidente Kenyatta recordaba “los vínculos de amistad y también familiares” que unen a Obama y Kenia, en una editorial publicada por el diario Daily Nation.
El presidente estadounidense no pudo viajar antes a Kenia por la imputación de Kenyatta por la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya, en relación con su presunto papel en las violencias postelectorales de finales de 2007 y principios de 2008.
La CPI abandonó sus acciones judiciales en diciembre porque el gobierno keniano obstaculizaba su labor, según la fiscal del tribunal internacional.
Kenyatta aseguró que su vicepresidente, William Ruto, que también está siendo investigado por la CPI por crímenes contra la humanidad y que es abiertamente homófobo, asistirá a las reuniones del gobierno con Obama.
Los mandatarios abordarán seguramente la cuestión de los derechos de los homosexuales durante el fin de semana, aunque el presidente keniano afirmó que el tema no está “en la agenda” oficial de las conversaciones con Obama.
“El combate contra el terrorismo será el tema central. Hemos trabajado en estrecha colaboración con los servicios estadounidenses”, precisó Kenyatta, cuyo país participa en una operación militar de la Unión Africana, que ha infligido duras derrotas a los shebab.
Ante la amenaza yihadista, cientos de agentes del Servicio Secreto, la agencia encargada de la seguridad de Obama, llegaron a Kenia en las últimas semanas.
“El nivel de seguridad es asfixiante”, contó el analista Abdulahi Halaje, experto en temas de seguridad en la región.

La agenda de los presidentes
Barack Obama conversará con su homólogo Uhuru Kenyatta sobre temas económicos, lucha contra el terrorismo, democracia y respeto de los derechos humanos durante su visita a Kenia este fin de semana.
ECONOMÍA
Oficialmente, Barack Obama viaja a Kenia para dar un discurso en una cumbre internacional sobre negocios, hoy, en la capital en el que destacará “los avances y el potencial” del país, según el presidente keniano. También está previsto que Washington y Nairobi firmen varios acuerdos referentes al sector de las infraestructuras y de la salud durante la visita.
La intensificación de las inversiones y las relaciones comerciales abarcarán el grueso de las conversaciones bilaterales de hoy. Estados Unidos es el segundo socio comercial de Kenia, por detrás de la Unión Europea.
Aunque Kenia intenta fomentar las inversiones extranjeras, el país arrastra aún una mala reputación por su corrupción, ocupando la posición 145 de 175 en el índice establecido por la ONG Transparencia Internacional.
TERRORISMO
La seguridad y la lucha contra el terrorismo serán una cuestión “central” de las discusiones con Obama, aseguró Kenyatta, que recordó que su país “trabaja en estrecha cooperación con los servicios estadounidenses” para combatir la amenaza de Al Shebab, un grupo islamista somalí afiliado a Al Qaeda.
Kenia ha sido fuertemente golpeada por el integrismo islamista desde 1998, año en el que el grupo Al Qaeda atacó la embajada de EEUU en Nairobi matando a 224 personas.
En 2011, las tropas kenianas entraron en Somalia para combatir a los shebab y, posteriormente, se unieron a la Amisom (la fuerza de la Unión Africana) en apoyo al gobierno somalí contra el terrorismo.
Como respuesta a esta participación, los shebab intensificaron sus operaciones en Kenia, con ataques espectaculares como el del centro comercial Westgate de Nairobi, en setiembre de 2013 (67 muertos) o el de la universidad de Garisa (148 muertos), el pasado abril.
DERECHOS HUMANOS
El menú de las discusiones incluye también cuestiones relacionadas con el respeto a la democracia, y las autoridades estadounidenses ya dejaron en claro que la promoción de los derechos humanos será un punto clave.
Obama tiene previsto reunirse con representantes de dos ONG musulmanas a las que se incluyó en una lista de organizaciones acusadas de apoyar el terrorismo tras el ataque en Garisa.
Un punto de fricción en esta materia puede ser la cuestión de los derechos de los homosexuales. El vicepresidente keniano, William Ruto, es abiertamente homófobo.
Kenyatta aseguró que los derechos de los homosexuales "no son un problema para la gente de este país" y no estará "para nada en el programa".
JUSTICIA
Según Uhuru Kenyatta, Obama se reunirá también con Ruto, acusado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de lesa humanidad tras las violencias postelectorales de Kenia de 2007.
La visita de Obama a Kenia se había visto obstaculizada durante mucho tiempo por la inculpación al propio Kenyatta por el TPI. Las investigaciones se abandonaron en diciembre debido, según los fiscales del TPI, a la obstrucción del gobierno de Nairobi.
El hecho de que no se haya hecho justicia con las víctimas de aquellos acontecimientos de 2007 también podría ser abordado durante los siguientes días.
EEUU aumenta su presencia militar en África
El viaje del presidente Barack Obama a África esta semana, y a Kenia y Etiopía en particular, ocurre en un momento en que Estados Unidos aumentó su presencia militar en el continente aunque aún resulta limitada. En el plano de los intercambios económicos, Estados Unidos aún está lejos detrás de China y la Unión Europea.
Estados Unidos cuenta con una presencia militar relativamente discreta en África, basada en el asesoramiento a los ejércitos locales y las operaciones de contra-terrorismo dirigidas a grupos extremistas.
“Nuestros esfuerzos en el continente africano están basados en recursos innovadores y creativos para instalar pequeños, muy pequeños núcleos en el terreno para aconsejar y asistir a los países” que luchan contra los grupos extremistas, explicó recientemente el general David Rodríguez, comandante de tropas estadounidenses en África.
“Así que por el momento, no vemos el interés de tener un número significativo de tropas estadounidenses en el continente africano. Por otra parte, no es en general lo que quieren nuestros socios africanos”, agregó el general norteamericano, cuyo cuartel general está en Stuttgart (Alemania).
La única base militar permanente estadounidense en el continente es en Djibouti. Fue instalada en 2003, en el marco de las reformas de seguridad de Washington aplicadas luego de los atentados del 11 de setiembre.
Según un responsable del Pentágono, cerca de 3.200 militares y civiles trabajan en la base de Djibouti, plataforma clave de las actividades militares estadounidenses en el Cuerno de África. La base es el centro de control de las operaciones de drones contra Al Qaeda en la Península Arábiga (Aqpa) y los shebab de Somalía.
Contra el terrorismo y el ébola
Los estadounidenses realizaron entre 10 y 14 ataques de drones, y entre 8 y 11 operaciones secretas en Somalía desde junio de 2011, según la Oficina de periodismo investigativo, una asociación que busca hacer pública la información sobre la guerra secreta de Estados Unidos contra el extremismo.
Estados Unidos también cuenta con 200 soldados en Níger, para apoyar la operación francesa Barkhane contra los grupos yihadistas de Sahel (sur del Sahara).
El gobierno estadounidense cuenta con tropas en África Central, para ayudar a las fuerzas africanas a luchar contra el Ejército de Resistencia del Señor, a un nivel que puede alcanzar hasta los 300 hombres, según una carta de la Casa Blanca al Congreso en junio de 2015, haciendo referencia a las fuerzas combatientes de Estados Unidos en el mundo.
Estados Unidos desplegó también en enero pasado un importante contingente de militares, hasta 2.800 en el punto más alto de la operación, para ayudar en la lucha contra el virus del ébola en África Occidental.
China manda en el continente
Obama firmó el 29 de junio de 2015 el proyecto de ley que renueva por 10 años el Agoa (African Growth and Opportunity Act), la principal herramienta de intercambio entre América y África subsahariana. Lanzado durante la presidencia de Bill Clinton en 2000, este programa acuerda ventajas comerciales a ciertos productos africanos.
El comercio entre EEUU y África fue en 2014 de 73.000 millones de dólares, de los cuales 38.000 millones fueron exportaciones y 35.000 millones importaciones, resultando en un saldo positivo para EEUU de 3.500 millones de dólares. A modo de comparación, los intercambios entre China y África superan los 200.000 millones de dólares anuales y con la Unión Europea alcanza unos 140.000 millones de dólares, quedando EEUU relegado al tercer lugar comercial.