9 de octubre de 2013 - 03:31

El Nobel para los padres de la "partícula de Dios”

El británico Peter Higgs y el belga François Englert teorizaron sobre el “bosón de Higgs”, uno de los últimos descubrimientos.

El Premio Nobel de Física fue concedido ayer al británico Peter Higgs y al belga François Englert por teorizar sobre el “bosón de Higgs”, a través del cual las partículas subatómicas obtienen masa, uno de los grandes descubrimientos de los últimos 50 años, ya que se considera clave para entender el Universo.

El bosón de Higgs permite asomarse a la observación de lo que ocurrió inmediatamente después del “Big Bang”, y así, el descubrimiento se convierte en la pieza faltante del rompecabezas del Modelo Estándar de la física de partículas que explica el funcionamiento del universo y describe los componentes fundamentales de la naturaleza.

A este mecanismo se le atribuye la propiedad de atraer y mantener juntas al resto de partículas elementales que conforman la materia visible del Universo y es “una parte central” del modelo estándar de la física elemental “que describe cómo está construido el mundo”, señaló en su fallo la Real Academia de las Ciencias sueca.

La confirmación de la existencia de esta partícula a través de experimentos con el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y otros dos grandes detectores, el ATLAS y el CMS, del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) fueron considerados un hallazgo esencial en la comprensión del Universo.

Durante las décadas de 1950 y 1960 los científicos observaron, de forma separada, la existencia de nuevas partículas en radiación cósmica con aceleradores recién construidos, pero no fue hasta 2011 que en el CERN, ubicado en Ginebra, se probó la existencia de una partícula que era el “bosón de Higgs”.

“No sólo se descubrió una partícula: se abrió una ventana a un nuevo mundo”, comentaron los físicos en ese momento. “Es un momento histórico”, subrayó en ese entonces el director general del CERN, Rolf Heuer, tras la difusión de los datos sobre dos experimentos realizados en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de Ginebra.

Peter Higgs, de 84 años, afirmó sentirse “abrumado” por el premio, en un comunicado difundido por la Universidad de Edimburgo, en la que es profesor emérito, y felicitó también “a todos los que contribuyeron al descubrimiento de esta nueva partícula” y agradeció a su “familia, amigos y colegas por su respaldo”. Asimismo el físico, nacido en Newcastle en 1929, doctorado en el Kings College de Londres y reconocido por varios diplomas de honor y premios a lo largo de su carrera, se mostró expectante porque “este reconocimiento a la ciencia básica ayude a aumentar la conciencia del valor de la investigación imaginativa”.

En tanto, el belga François Englert, quien en 1964 propuso la teoría que fue validada en 2011, en paralelo con Higgs, y junto con el físico ya fallecido Robert Brout, declaró por teléfono: “Estoy muy, muy feliz de ser reconocido por este premio extraordinario”.

El científico, nacido en Bruselas (Bélgica) en 1932, aseguró que le “encantó” el descubrimiento del CERN que confirmó sus trabajos, pero “no me provocó una excitación comparable a la que sentí en 1964 cuando Brout y yo comprendimos que nuestra teoría no tenía fallas desde el punto de vista lógico”.

El premio Nobel de Física se concede desde 1901 y cada ganador recibe una medalla, un diploma y un incentivo económico: en este caso Higgs y Englert compartirán los 922.000 euros del premio.

En tanto, la ronda de ganadores continuará hoy con el Nobel de Química; mañana, de Literatura; el viernes, el de la Paz; y el lunes 15, para el Nobel de Economía.

Los galardones se entregarán el 10 de diciembre, día del aniversario de la muerte de Alfred Nobel, fundador del premio, en dos ceremonias paralelas, como es tradición. En Oslo, se hará la entrega del Nobel de la Paz y en Estocolmo las restantes entregas.

LAS MAS LEIDAS