Al menos 100 personas murieron el sábado al derrumbarse el techo de una iglesia evangélica en el sureste de Nigeria, pero el balance de víctimas podría ser mucho más alto, a medida que los socorristas continuaban ayer sus labores.
Al menos 100 personas murieron el sábado al derrumbarse el techo de una iglesia evangélica en el sureste de Nigeria, pero el balance de víctimas podría ser mucho más alto, a medida que los socorristas continuaban ayer sus labores.
Según una fuente cercana al hospital universitario de Uyo, donde tuvo lugar el drama, “más de 200 víctimas” fueron trasladadas al centro para ser atendidas. Entre estas personas, 60 muertos fueron “confirmados”, y las otras sufren heridas de “diversos grados”, precisó esta fuente.
“Todos nuestros médicos fueron contactados para hacer frente a esta situación de emergencia”, declaró el director del hospital Ibom Specialist, Etete Peters, negándose a comentar este balance.
Los socorristas -policías, soldados, bomberos, obreros de la constructora Julius Berger y miembros de la asociación médica de Nigeria- seguían buscando supervivientes entre los escombros ayer.
La iglesia evangélica Reigners Bible Ministry organizaba este fin de semana una congregación de fieles en Uyo, en el Estado de Akwa Ibom, cuando el techo de la iglesia, que todavía estaba en construcción, se derrumbó sobre la multitud.
“Veinte minutos después de la llegada del gobernador del Estado [a la iglesia], el techo empezó a crujir. El gobernador pudo salvarse rápidamente, pero otros no tuvieron esa suerte”, contó un superviviente a la prensa local desde su cama de hospital.
La ciudad de Uyo se encuentra en una región muy remota.
“No puedo confirmar el número de muertos, porque las operaciones de rescate continúan. Vamos con mucho cuidado para mantener la situación bajo control e impedir que los saqueadores acudan al lugar del accidente”, declaró Cordelia Nwawe, de la policía local.