El funeral del criminal nazi Erich Priebke, fallecido el viernes en Roma, finalmente se realizará la semana próxima en la capital italiana, ya que Argentina desestimó autorizar la entrada del cadáver, según confirmó su abogado Paolo Giachini.
El funeral del criminal nazi Erich Priebke, fallecido el viernes en Roma, finalmente se realizará la semana próxima en la capital italiana, ya que Argentina desestimó autorizar la entrada del cadáver, según confirmó su abogado Paolo Giachini.
La Argentina, donde Priebke vivió durante más de 40 años, anunció que impediría la entrada de sus restos mortales, después de que Giachini anunciara que el cuerpo del criminal nazi sería "enviado a Bariloche para ser enterrado al lado de su esposa".
Fue el canciller argentino, Héctor Timerman, quien el viernes dio orden "de no aceptar ningún trámite que permita el ingreso del cuerpo del criminal nazi Erich Priebke a la Argentina". Lo afirmó por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino a través de Twitter.
"Los argentinos no aceptan este tipo de afrentas a la dignidad humana", indicó la Cancillería.
Mientras que ayer el abogado informó que el funeral tendrá lugar seguramente en una iglesia del centro de Roma el martes. Según Giachini, que alabó el "coraje, coherencia y lealtad" de Priebke, varias personas depositaron flores ante la casa de su cliente.
Sin embargo "el vicariato de Roma y el ayuntamiento de la capital italiana aseguraron que no habrá funeral público" para el criminal que murió a los cien años.
La polémica surgió ayer en Italia tras el anuncio de que el martes, en una iglesia del centro de Roma, se celebraría el funeral tras su fallecimiento en su domicilio de Roma, donde se encontraba bajo arresto domiciliario desde que fue extraditado desde Argentina en 1995.
Sin embargo, el vicariato de Roma aseguró que no hay prevista ninguna ceremonia fúnebre en las iglesias de Roma, en tanto las autoridades de la capital italiana, prohibieron cualquier tipo de celebración solemne de carácter público. Un conocido prontuario
Priebke, que murió a los 100 años, cumplía bajo arresto domiciliario la condena a cadena perpetua que le fue impuesta por su papel en una masacre cometida en 1944 en Roma.
Pero varias asociaciones y comunidades judías italianas y del mundo protestaron durante años por el régimen concedido, que le permitía salir de la casa durante el día.
La comunidad judía se sintió indignada cuando el abogado del fallecido difundió el testamento del oficial nazi en el que aseguraba que "nunca renegó de su pasado" y consideraba el Holocausto "propaganda".
Priebke, berlinés de nacimiento, fue capitán de las SS (organización político-militar del nazismo) y se lo destinó a Italia en el año 1943 donde participó en la matanza de la Fosas Ardeatinas, del 24 de marzo de 1944.
Allí asesinaron de un balazo en la nuca a 335 civiles italianos en represalia por la muerte de 33 soldados alemanes.
Después de la guerra Priebke vivió muchos años oculto en Bariloche, hasta que fue descubierto y extraditado en 1995 a Italia y sentenciado tres años después por un tribunal militar en Roma a raíz de su papel en la masacre de las Fosas Ardeatinas.
Priebke nunca mostró remordimiento por sus acciones y mantuvo la ideología nazi hasta sus últimos días.
En el comunicado citado por Giachini tras su muerte, Priebke afirmó que "nunca se encontraron cámaras de gas en los campos de concentración (nazis), a excepción de la que construyeron los estadounidenses en Dachau cuando acabó la guerra..."