En las últimos días recrudecieron los enfrentamientos entre las milicias de Hamas y las Fuerzas Armadas de Israel. Ambos sectores abandonaron todo tipo de negociación y endurecieron sus posiciones, intensificando las acciones militares en Gaza y en toda la región fronteriza.
El viernes hubo dos hechos que resaltaron dentro de este conflicto. El primero fue la muerte de un chico israelí, descendiente de argentinos, a causa del disparo de un mortero por parte de los palestinos, hecho que enardeció a la población.
El segundo fue una depuración interna que hizo Hamas en la Franja al asesinar a 18 palestinos a los que acusaban de colaborar con Israel.
Durante todo el viernes hubo un fuerte intercambio de ataques. Los combatientes del movimiento islámico lanzaron más de 40 cohetes contra varias zonas israelíes, incluyendo Beer Sheva, Ashkelon, Ashdod y Tel Aviv. Utilizaron un proyectil nuevo, llamado J80, que tiene un alcance de 80 km.
Las fuerzas israelíes respondieron con 60 bombardeos, que dejaron al menos cuatro palestinos muertos y varios heridos.
El ataque que provocó la muerte del nene israelí, de 4 años, ocurrió en el sur del país, en el Neguev occidental. Las milicias de Hamas utilizaron en este caso morteros disparados desde la frontera.
Uno de los proyectiles impactó de lleno en la vivienda que su familia tiene en un kibutz de Hanegev Sha’ar, cerca de la frontera con Gaza.
Cuando sonó la alarma, el padre del chico tuvo apenas unos segundos para tratar de salvar a sus dos hijos que estaban en el patio. Primero tomó a la nena más pequeña y la llevó adentro, para luego volver a buscar al nene pero una esquirla de mortero hirió de gravedad al pequeño, que luego murió. Los abuelos del chico son argentinos. Según el sitio Plazademayo.com, la víctima es Daniel Tregerman.
El premier israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que “Hamas pagará un precio alto por este grave acto de terrorismo”.
Éste el primer chico israelí que pierde la vida en los 41 días que dura el conflicto armado entre Israel y las milicias palestinas.