24 de septiembre de 2026 - 15:00

Un personal trainer levanta en un día un peso equivalente al Puente de la Mujer y bate un récord mundial

Daniel Mulligan acumuló 822.242 kilos mediante 11.749 repeticiones de peso muerto, durante 24 horas.

Daniel Mulligan, entrenador personal británico de 32 años, decidió llevar un ejercicio habitual de gimnasio hasta un extremo difícil de imaginar: hacer peso muerto durante 24 horas consecutivas e intentar superar el récord mundial de carga acumulada. Al terminar la jornada había levantado en total 822.242 kilos, es decir, algo más de 822 toneladas.

La cifra resulta comparable con el peso oficial atribuido al Puente de la Mujer de Buenos Aires, que la guía patrimonial de la Ciudad sitúa en unas 800 toneladas.

Hizo 11.749 repeticiones en 24 horas

El récord no consistió en un único levantamiento gigantesco. Mulligan utilizó una carga mucho menor y repitió el movimiento miles de veces hasta acumular el tonelaje necesario.

En total completó 11.749 repeticiones de peso muerto, lo que arroja un promedio cercano a 70 kilos por levantamiento.

Si se repartieran de manera uniforme durante las 24 horas, representarían aproximadamente ocho repeticiones por minuto, aunque durante el desafío existieron pausas y cambios de ritmo.

Superó el récord anterior por más de 240 toneladas

La marca previa estaba en manos del británico Nick Riding. En 2022 había conseguido acumular 580.220 kilos en 24 horas. Mulligan terminó superándolo por más de 242.000 kilos.

Guinness World Records certificó oficialmente la nueva marca, conseguida en Nottingham, Reino Unido, el 20 de diciembre de 2025 y difundida internacionalmente durante 2026.

La comparación porteña permite dimensionarla: mientras la guía turística oficial de Buenos Aires informa que el Puente de la Mujer pesa alrededor de 800 toneladas, Mulligan desplazó de manera acumulada unas 822 toneladas entre el piso y la posición final del peso muerto.

Entrenó durante cinco meses y terminó con las manos lastimadas

Para conseguirlo necesitó una preparación específica. El entrenador contó que pasó aproximadamente cinco meses entrenando para el intento, con sesiones orientadas no solo a fuerza sino especialmente a resistencia y tolerancia al enorme volumen de repeticiones.

Durante la prueba tuvo que continuar pese a las ampollas y heridas que se formaron en sus manos. También atravesaba una pequeña hernia que tuvo que controlar durante la preparación.

El récord tuvo además un objetivo solidario

La motivación no era únicamente conseguir su nombre en el libro de Guinness.

Una amiga cercana había sido diagnosticada con cáncer y Mulligan decidió utilizar el desafío para reunir dinero para Macmillan Cancer Support, organización británica que acompaña a personas con cáncer y sus familias. La campaña consiguió recaudar 7.032 libras esterlinas.

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