El pasado 16 de agosto, las alarmas se encendieron en el Highland Wildlife Park, ubicado en el Parque Nacional de Cairngorms en Escocia, luego de que las cámaras térmicas detectaran a Luka, un mono japonés de cinco años, escapando de su hábitat.
El animal de cinco años se escabulló del Highland Wildlife Park, burlando una valla de seguridad que había sido diseñada especialmente para evitar escapes.
El pasado 16 de agosto, las alarmas se encendieron en el Highland Wildlife Park, ubicado en el Parque Nacional de Cairngorms en Escocia, luego de que las cámaras térmicas detectaran a Luka, un mono japonés de cinco años, escapando de su hábitat.
La Real Sociedad Zoológica de Escocia, encargada del cuidado del animal, inició de inmediato un operativo de búsqueda prioritario, aclarando que, si bien el mono no representa ningún peligro, era fundamental traerlo de vuelta a casa.
El despliegue de rescate incluyó un dron equipado con cámaras especiales y a un equipo de especialistas peinando intensamente la zona forestal.
Sin embargo, la sofisticada búsqueda concluyó de una forma completamente inesperada: el propio animal decidió el momento exacto para regresar a su hogar por su propia voluntad, tan solo unas horas después de su escape.
Darren McGarry, responsable del cuidado de los animales en el parque, agradeció el apoyo brindado por la comunidad y los equipos de rescate, confirmando que Luka se encuentra nuevamente a salvo y bajo su cuidado.
Aunque los cuidadores aún no logran descifrar el motivo exacto de la huida, McGarry señaló que la mente de estos monos es "muy compleja" y sugirió que Luka simplemente pudo tomar la decisión de alejarse temporalmente de su grupo social, o bien, pudo haber sido expulsado por los otros machos.
Este incidente ha puesto en duda las medidas de seguridad del parque escocés, que ya había registrado un escape similar en enero de 2024 protagonizado por otro mono de la misma especie llamado Honsu.
Tras aquel suceso, las autoridades del recinto construyeron una valla perimetral para prevenir futuros escapes de animales. Sin embargo, la reciente aventura de Luka demostró que estas medidas no siempre funcionan como se espera ante el comportamiento impredecible de estos animales.