21 de agosto de 2026 - 21:48

Investigan la misteriosa muerte de al menos 18 elefantes en un parque nacional de Kenia

Mientras las autoridades atribuyen los decesos a un envenenamiento por pesticidas en cultivos de tomate, los agricultores masái y los líderes comunitarios rechazan la versión oficial.

El emblemático ecosistema de Amboseli, en el sur de Kenia, se encuentra en el centro de un creciente misterio y polémica tras la muerte de al menos 18 elefantes registrada desde el pasado 24 de junio.

La tragedia, que ha afectado principalmente a hembras adultas y a sus crías, se caracteriza por una lenta agonía acompañada de parálisis parcial antes del deceso de los animales.

El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) vinculó los fallecimientos a un envenenamiento provocado por un pesticida con componentes de cianuro, utilizado supuestamente en las granjas de la zona.

Como evidencia, la institución gubernamental compartió imágenes del estómago de uno de los animales fallecidos, donde se observaban restos de tomates, un cultivo recurrente entre las poblaciones locales.

Sin embargo, las conclusiones del KWS han chocado de frente con la realidad de los agricultores locales. Patrick Papatiti, el jefe de operaciones de las tierras comunitarias de Olgulului, reveló que un organismo gubernamental independiente encargado del control de plagas realizó inspecciones en Amboseli y no logró rastrear ningún producto químico dañino en las granjas del área.

"Creemos que hemos perdido 20 (elefantes) en casi dos meses... Es un incidente que aún no hemos esclarecido", lamentó. Para el líder masái y los guardabosques, la causa detrás de esta crisis apunta más bien a una enfermedad desconocida que ataca de forma exclusiva a los elefantes.

La defensa de la comunidad masái

En las aldeas agrícolas, la acusación de envenenamiento ha sido recibida con profunda indignación. Miembros de la comunidad masái defienden la seguridad de sus cosechas explicando que han convivido en armonía con la fauna silvestre durante generaciones.

Para demostrar que los tomates no representan peligro alguno, los propios campesinos y sus hijos consumen los frutos y se los ofrecen a su ganado sin reportar ningún daño o síntoma. "La gente los come y no les hacen daño a nadie. Llevamos mucho tiempo cultivando. Si fuera algo malo, nos habría dañado a nosotros", sentenció Oldikirr.

A pesar de la incredulidad local, el portavoz del KWS, Duncan Juma, defendió la postura del organismo al señalar que sus investigaciones "están guiadas por la evidencia científica y los resultados de laboratorio", aunque aclaró que los análisis aún continúan abiertos y que respetan las discrepancias de la comunidad.

El ecosistema de Amboseli es considerado una Reserva de la Biosfera por la UNESCO y representa un recurso económico e identitario crucial para las familias locales gracias al turismo. El área alberga una población de aproximadamente 1.500 elefantes, un grupo que ha mostrado un crecimiento constante desde la década de 1970.

Este repunte local contrasta fuertemente con la crisis continental de la especie: en los últimos 50 años, la población de elefantes africanos se ha reducido en un 60% debido a la pérdida de hábitat y la caza furtiva, manteniéndolos bajo la categoría de peligro de extinción.

Por ello, el esclarecimiento de estas misteriosas muertes en el santuario de Amboseli se vuelve una prioridad urgente no solo para Kenia, sino para la conservación global.

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