El choque entre los trenes de alta velocidad AVE e Iryo en Toledo (España), se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 km/h, según informó la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT).
Tras las primeras 24 horas de la tragedia, el informe de la AITAT estimó que la colisión provocó que el coche de cabeza del tren Ave (el 8 según la numeración del tren) quedara empotrado en el coche de cola del Iryo (el 1), por lo que ambos acabaron volcados y girados al pie del terraplén de la vía.
El organismo indicó que la velocidad concreta se conocerá una vez "se extraigan los datos del registrador jurídico embarcado”, que comúnmente se denominan "cajas negras del vehículo". Los mismos quedaron bajo custodia de la Guardia Civil.
Los trabajos de investigación tras el accidente
En el informe se detalla que la AITAT fue alertada del accidente unos minutos después del impacto, a las 9:10, y poco después movilizó a un equipo de tres investigadores que finalmente llegaron al lugar de los hechos a las 12:15.
A estos efectivos se sumaron el director de investigación técnica y un consejero ferroviario, que actuaron desde el Centro de Regulación y Control (CRC) situado en la estación de Atocha, según detalló el medio El País.
Servicios de emergencia y miembros de la Guardia Civil trabajan en el lugar del accidente de dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, que han colisionado a primera hora de este miércoles a la altura de la estación de Urda (Toledo), donde hay al menos 68 fallecidos.
EFE/ Chema Moya
Tras llegar al lugar de los hechos, los tres técnicos inspeccionaron el punto exacto donde se produjo la colisión, el estado de la infraestructura ferroviaria en la zona, los vehículos y los daños producidos. Estos datos fueron registrados con fotografías y testimonios de personas presentes.
Luego, se desplazaron al Puesto Local Operativo y allí se inspeccionó el llamado enclavamiento ferroviario, el cual es el sistema de seguridad que controla y coordina las señales y los aparatos que están emplazados en las vías.
Los audios de las indicaciones del centro de control
Los expertos también revisaron el libro de telefonemas, las comunicaciones entre el control y los maquinistas, en donde quedó registro de autorizaciones de determinados movimientos de los trenes y el rebase de las señales en determinadas condiciones. Además, se registraron operaciones de circulación en situaciones excepcionales.
En las últimas horas, se filtraron las grabaciones con las conversaciones de técnicos del CRC con los maquinistas, en donde se informa de un fallo en la transmición, pero se indica a los maquinistas que continúen la marcha normal.
Desde el organismo prevén que el trabajo en el lugar del accidente se extienda “al menos un día más”. Mientras tanto continuará la “recopilación de información in situ” y también de documentación y de los datos que quedaron registrados en varios dispositivos.