Tras días de angustiosa incertidumbre y una intensa búsqueda por parte de sus allegados, las autoridades españolas confirmaron el fallecimiento de Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que se encontraba desaparecido tras el devastador choque de trenes ocurrido en la provincia de Toledo en España.
Su cuerpo fue localizado por la Guardia Civil, según ratificaron fuentes oficiales y personas cercanas a la víctima.
Randazzo, quien residía en Madrid desde el año 2002 y llevaba más de dos décadas radicado en el país europeo, realizaba un trayecto habitual de trabajo a bordo de un tren de alta velocidad con destino a Sevilla.
El accidente se produjo en la mañana del miércoles cuando una formación de la empresa estatal Renfe embistió por la parte trasera a otro tren de la compañía Iryo que se hallaba detenido sobre las vías, a unos 150 kilómetros al sur de la capital española. La víctima viajaba en el coche número 8 de una de las formaciones siniestradas.
Horas de incertidumbre y el dolor de su entorno
Desde el momento del impacto, la familia de Randazzo intentó establecer contacto con él. Ante la falta de novedades inmediatas en los partes oficiales, su hermano Jorge viajó a España para radicar la denuncia formal por paradero.
Durante su recorrido por dependencias policiales y centros sanitarios de Toledo, aportó muestras de ADN para colaborar con las complejas tareas de identificación que llevan adelante los peritos judiciales.
Dos víctimas argentinas y un país en luto
Con la confirmación del deceso de Randazzo, ascienden a dos los ciudadanos argentinos fallecidos en esta tragedia ferroviaria. Su caso se suma al de Ana Martina Conte Grand, una podóloga sanjuanina de 32 años radicada en Andalucía que viajaba en el coche 7 junto a su hermano Zacarías, quien logró sobrevivir al choque.
Choque de dos trenes en Toledo, España, este 28 de octubre de 2026
EFE
De acuerdo con el informe preliminar difundido por la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT), la cifra provisoria de muertos asciende a 69 personas, a las que se suma un número muy elevado de heridos.
Mientras las autoridades judiciales y los equipos de rescate avanzan con los peritajes en la zona del desastre, España atraviesa jornadas de luto nacional conmocionada por el impacto de uno de los siniestros ferroviarios más graves de su historia reciente.