Un potente tornado golpeó este domingo la comuna de Puerto Varas, en la Región de Los Lagos (Chile), dejando un saldo de al menos 250 viviendas con daños, 8 personas heridas y más de 13 mil hogares sin suministro eléctrico.
El fenómeno meteorológico sorprendió al sur de Chile en el marco de un frente de mal tiempo. Los vientos llegaron a 170 km/h.
Un potente tornado golpeó este domingo la comuna de Puerto Varas, en la Región de Los Lagos (Chile), dejando un saldo de al menos 250 viviendas con daños, 8 personas heridas y más de 13 mil hogares sin suministro eléctrico.
El fenómeno, inusual pero no inédito en el sur de Chile, se dio en el marco de un frente de mal tiempo que provocó inestabilidad atmosférica y fuertes vientos, que en este caso habrían alcanzado los 170 kilómetros por hora.
La situación fue confirmada por la Delegación Presidencial Regional de Los Lagos, mientras que el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantuvo activa la Alerta Roja para la comuna.
Al cierre del domingo, Senapred informó que 109 viviendas estaban con daños aún en evaluación, y que dos familias habían sido trasladadas a albergues debido al nivel de afectación de sus hogares.
Las imágenes difundidas en redes y medios locales muestran la magnitud del fenómeno: casas sin techos, vehículos destruidos y escombros esparcidos por las calles.
“Ya estamos con todos los equipos de emergencia desplegados, también las empresas eléctricas están trabajando en la zona”, señaló el alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, en diálogo con Radio Bío Bío. También confirmó que el Ejército se encuentra colaborando en las labores de asistencia.
Si bien algunos sectores recuperaron el suministro eléctrico, unas 13 mil viviendas aún permanecían sin luz, y se espera que los trabajos de restitución se extiendan durante los próximos días.
Las autoridades insisten en que la alerta se mantendrá activa “hasta que las condiciones así lo ameriten”.
Aunque al principio se creía que era un tromba marina, lo de Puerto Varas fue un tornado. Básicamente, dos corrientes de aire, una fría y otra caliente convergieron en horizontal. En este encuentro, el aire caliente que debería estar por encima del frío, quedó atrapado en un plano inferior, produciendo que ambas corrientes fluyeran a diferentes alturas, de forma paralela y con direcciones opuestas.
Llegado el momento, la corriente de aire frío y seco comenzó a descender, mientras que la otra, más cálida y húmeda se elevó, produciendo una corriente en forma de tubo giratorio.
Según avanzaba el proceso, esta corriente de aire tubular empezó a ganar velocidad. Posteriormente el aire caliente continuó ascendiendo a la vez que el frío descendió, levantando el vórtice del tornado hacia una posición vertical. Una vez el vórtice tocó el suelo, la corriente de aire aceleró nuevamente, produciéndose el remolino en forma de trompo tan característico de los tornados.
De acuerdo con la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante de Chile (Directemar), entre 1633 y 2020 se registraron cerca de 50 tornados en el país trasandino.
La Tercera reportó que la mayoría de los tornados y trombas que se están registrados ocurren entre mayo y agosto por la actividad frontal.
El clima chileno depende, a grandes rasgos, del anticiclón del Pacífico, que inhibe el paso de los sistemas frontales y de las bajas polares que vienen con toda la lluvia, el viento norte y con la actividad de precipitaciones. En otoño están más inestables y en invierno domina el paso de los sistemas frontales. Además, por el Golfo de Arauco, es por donde pasa la mayoría de los sistemas frontales.