Cuando a su perrita chihuahua de 11 años le diagnosticaron un linfoma de células B, Sara Koller decidió no pasar el tiempo esperando el avance de la enfermedad. En su lugar, armó las maletas y la llevó a la isla de Herdla, en Noruega, para vivir una última gran aventura.
Nini llegó a la vida de Sara cuando ella tenía 18 años y cursaba la preparatoria. Durante una década, la perra fue su compañera más dulce y apegada, hasta que a mediados de marzo comenzó a respirar rápido al dormir. El diagnóstico definitivo de cáncer linfático llegó el 30 de marzo.
¿Cómo fue el tratamiento de quimioterapia de la perrita con cáncer?
La mascota inició de inmediato un riguroso protocolo de 19 semanas que combinó cuatro fármacos de quimioterapia. Los dos primeros meses resultaron especialmente complejos debido a la fatiga extrema y a los problemas gastrointestinales de la perra, agravados por el constante estrés de las visitas a la clínica veterinaria especializada.
Con el tratamiento casi completo y sabiendo que el tumor puede reaparecer, Sara optó por no enfocarse en el miedo y organizó el viaje al norte de Europa. En Herdla, lejos de las rutinas de medicamentos, Nini pudo correr libremente, pasear en barco y "tocar hierba que nunca antes había tocado".
¿Cómo enfrentó Sara el diagnóstico y qué impacto tuvo su historia?
La decisión de Sara de no dejarse vencer por el diagnóstico estuvo acompañada por el consejo de su madre, quien le recomendó no llorar frente a la perra para no transmitirle nerviosismo. Ella busca enfocarse en el presente, sosteniendo que "el optimismo es terapéutico" para transitar esta etapa.
Sara comenzó a compartir la evolución de la enfermedad en redes para buscar información sobre el cáncer canino, ya que se sentía muy sola ante el diagnóstico. El video de su viaje a Noruega se volvió viral de inmediato, recibiendo cientos de mensajes amables de personas que atravesaron situaciones similares con sus propias mascotas.
Este impacto motivó a la joven a mantener activo el canal para guiar a otros dueños de animales con cáncer. En el futuro, Sara planea abordar la problemática de los altos costes de la oncología veterinaria, buscando alternativas para ayudar a las familias que no pueden costear estos tratamientos médicos.