21 de junio de 2026 - 12:35

Sin ríos ni lagos, la isla con 60 mil habitantes que sobrevive con lluvia y lidera el negocio global de los desastres

El país carece de ríos y lagos, por lo que cada casa debe captar agua de lluvia mediante techos blancos de piedra caliza que la filtran hacia cisternas propias.

Bermuda es una roca volcánica aislada en el Atlántico Norte que desafía toda lógica de supervivencia humana. Sin ríos, lagos, ni recursos minerales, esta isla de 54 kilómetros cuadrados logró prosperar gracias a una arquitectura de captación pluvial y a un modelo económico único que asegura las finanzas globales ante desastres.

Bermuda no es parte del Caribe, como suele creerse, sino un punto solitario situado a más de 1.000 kilómetros de la costa de Estados Unidos. Su origen es la punta de un volcán submarino extinto, cubierto por millones de años de arrecifes de coral fosilizados. Esta composición de piedra caliza porosa impide la formación de ríos o acuíferos, convirtiendo el acceso al agua potable en una pesadilla geográfica.

Embed - Por Que 60 000 Personas Viven en una Roca Sin Recursos

Arquitectura de supervivencia y captación de agua

Para habitar este territorio, se diseñó una solución arquitectónica que define el paisaje de la isla: los techos blancos escalonados. Estas estructuras de piedra caliza frenan la caída del agua de lluvia, la purifican y la canalizan hacia cisternas subterráneas. Es una obligación legal que cada vivienda sea capaz de capturar su propio suministro hídrico, permitiendo que 64.000 personas residan allí sin depender de fuentes externas.

Tras abandonar la agricultura por la escasa profundidad de su suelo y dejar atrás una etapa de piratería auspiciada por el estado, Bermuda encontró su identidad moderna en el reaseguro. Como territorio británico de ultramar con gran autonomía, diseñó leyes fiscales que atrajeron a las empresas más grandes del sector. Hoy es el centro mundial donde se transfiere el riesgo de catástrofes; cuando ocurre un terremoto en Japón o un incendio en California, es probable que firmas bermudenses financien la reconstrucción.

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El negocio del clima extremo y el costo de vida

Paradójicamente, el calentamiento global y la mayor ferocidad de los huracanes han incrementado la riqueza de la isla. Al aumentar el riesgo de tormentas, la demanda de sus productos financieros sube, permitiendo cobrar primas más altas basadas en modelos matemáticos complejos. Esto genera un producto interno bruto por persona superior a los 100.000 dólares, aunque el costo de vida es de los más elevados del mundo.

Absolutamente todo, desde el combustible hasta los alimentos, debe ser importado por avión o barco desde cientos de kilómetros de distancia. A pesar de ser una fortaleza contra los huracanes, la escasez de recursos naturales locales obliga a una dependencia total del suministro exterior.

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