El 31 de diciembre de 2011, Tom Denniss comenzó a correr frente a la Ópera de Sídney con un objetivo que parecía desmesurado: completar una vuelta al mundo a pie y regresar al punto desde el que había salido. Lo consiguió el 13 de septiembre de 2013 después de 622 días y exactamente 26.232 kilómetros, según el registro de la World Runners Association.
Denniss no era solamente un corredor de ultradistancia. La asociación lo presenta como atleta, inventor, científico y empresario australiano, nacido en 1961.
Cuando terminó el desafío superó el tiempo que había establecido Jesper Olsen en 2005 y consiguió entonces el récord de circunnavegación mundial a pie reconocido por esa organización.
De Chile a la Argentina: el tramo sudamericano tuvo 1.485 kilómetros
El recorrido no consistió en trazar una línea continua por todos los continentes, sino en cumplir diferentes etapas compatibles con las reglas de una circunnavegación mundial.
La World Runners Association documenta con precisión el segmento sudamericano: salió de Valparaíso, en Chile, y terminó en Buenos Aires después de recorrer 1.485 kilómetros.
Ese tramo obligó a Denniss a atravesar los Andes, uno de los paisajes que después mencionó entre los recuerdos más impresionantes del viaje.
El resto de la ruta fue todavía más extenso. Corrió 1.878 kilómetros en Nueva Zelanda, 12.035 en Norteamérica, 5.594 desde Portugal hasta Estambul, 255 en el sudeste asiático y 4.969 entre Perth y Sídney durante el tramo final australiano.
A esas etapas se sumaron los primeros 17 kilómetros desde Sídney hasta Bondi Beach.
Prácticamente una maratón todos los días durante 622 jornadas
Dividir los 26.232 kilómetros entre los 622 días arroja algo más de 42 kilómetros diarios, prácticamente la distancia oficial de una maratón.
Oxfam describió el desafío directamente como 622 maratones en 622 días, mientras ABC Australia informó que Denniss desgastó 17 pares de zapatillas durante el recorrido.
Eso no significa necesariamente que cada jornada tuviera exactamente 42,195 kilómetros. La cifra expresa el promedio y la equivalencia total de distancia, pero sirve para dimensionar la exigencia: mantener durante casi 20 meses consecutivos un volumen que para la mayoría de los corredores constituye por sí mismo una prueba excepcional.
Su esposa, Carmel, tuvo un papel central durante todo el proyecto. Lo acompañó como equipo de apoyo, filmó la travesía y se ocupó de comida, agua y asistencia emocional, mientras sus hijas Hannah y Grace estuvieron presentes durante algunas etapas.
También corrió para recaudar fondos para Oxfam
El desafío tuvo un objetivo solidario paralelo. Denniss utilizó la vuelta al mundo para recaudar dinero para Oxfam Australia.
Las cifras publicadas variaron según el momento en que se contabilizaron las donaciones: RCN hablaba de unos 40.000 dólares cuando finalizó, Oxfam comunicó más de AU$44.000 el día de su llegada y su informe anual terminó registrando una recaudación superior a AU$60.000.
El 13 de septiembre de 2013 volvió finalmente a la Ópera de Sídney, el mismo lugar donde había empezado 622 días antes. Para entonces había cruzado montañas, desiertos y continentes y había reducido en aproximadamente 40 días la anterior marca de circunnavegación reconocida.