La investigación por la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas sumó nuevos elementos tras las declaraciones de los tres instructores detenidos por el caso. La joven de 21 años falleció durante una actividad de rope jumping en el estado brasileño de São Paulo.
La Justicia dispuso la prisión preventiva de Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra, al considerar que existen indicios de que podrían entorpecer la investigación. Además, se evaluó que intentaron abandonar la zona después del incidente.
Los acusados afirman que no existían funciones definidas
Durante sus declaraciones ante la Policía Civil, los instructores sostuvieron que el equipo encargado de la actividad no contaba con una distribución fija de responsabilidades. Según trascendió, las tareas vinculadas a la instalación y revisión de los sistemas de seguridad eran realizadas de manera conjunta por los integrantes del grupo, sin que existiera una persona específicamente asignada para verificar cada salto.
Uno de los detenidos, Luis Felipe Feliciano Egoroff, explicó que el grupo cobraba por cada participación en la actividad. Además aseguró que no podía recordar quién había efectuado la revisión final del equipamiento utilizado por la víctima antes del lanzamiento.
Por su parte, Maicon Fernandes Cintra reconoció haber participado en controles de seguridad, aunque también manifestó no recordar si intervino específicamente en la revisión correspondiente al salto de Maria Eduarda.
Un accidente bajo investigación
La tragedia ocurrió durante una práctica de rope jumping, modalidad que consiste en saltar desde una estructura elevada sujeto mediante cuerdas de seguridad, a diferencia del bungee jumping, que utiliza sistemas elásticos.
Las imágenes registradas por distintos testigos muestran a la joven siendo acompañada hasta la plataforma de lanzamiento por miembros de la organización. Sin embargo, por motivos que aún son materia de investigación, la participante cayó al vacío y sufrió lesiones fatales.
El episodio quedó registrado en videos captados por asistentes al lugar, incluido material grabado por personas cercanas a la víctima. En la resolución que ordenó las detenciones, el juez Paulo Henrique Stahlberg Natal sostuvo que la muerte se produjo en circunstancias que podrían haberse evitado y señaló la existencia de una presunta negligencia grave en una actividad considerada de alto riesgo.
Además, remarcó que los organizadores desarrollaban este tipo de prácticas de forma habitual y que no existían formalizaciones ante las autoridades municipales correspondientes. La causa avanza bajo la calificación de homicidio doloso, mientras los investigadores buscan determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados en la organización del evento.
Paralelamente, la Policía Civil intenta localizar una cámara que la joven llevaba consigo al momento del salto. El dispositivo aparece en algunas de las grabaciones previas al accidente, pero hasta el momento no fue encontrado.