Una lata de aluminio oxidada y casi oculta entre la vegetación llamó la atención de dos excursionistas en el bosque de Krkonoše, en República Checa. Al retirarla de un muro de piedra encontraron algo inesperado: 598 monedas de oro distribuidas en once paquetes y cuidadosamente envueltas en tela negra.
El hallazgo no terminó allí. A cerca de un metro apareció una caja metálica con joyas y otros objetos de oro. El conjunto abrió una investigación que todavía intenta responder tres preguntas: quién reunió el tesoro, cuándo decidió esconderlo y qué acontecimiento llevó a ocultar semejante cantidad de metales preciosos en un bosque.
La región sufrió desplazamientos y abandono de propiedades durante el siglo XX.
WEB
Qué encontraron dentro de la lata oxidada y la caja de hierro
Los dos excursionistas, cuyas identidades no fueron divulgadas, encontraron el depósito en las montañas Krkonoše, una región situada en el norte de República Checa y próxima a la frontera con Polonia.
Dentro del recipiente había 598 monedas de oro organizadas en once columnas. Cada conjunto estaba protegido con tela negra.
A poca distancia localizaron un segundo recipiente
Esta vez se trataba de una caja de hierro que guardaba 16 pitilleras, 10 pulseras, un peine, una cadena con una llave, una polvera y un pequeño bolso de malla.
Algunos recipientes interiores permanecían cerrados cuando comenzó el estudio, por lo que todavía quedaban elementos por examinar.
- Los excursionistas llevaron el conjunto al Museo de Bohemia Oriental, en Hradec Králové. Llegaron sin una cita previa y entregaron las piezas al numismático de la institución.
- A partir de ese momento, arqueólogos y especialistas comenzaron a documentar el depósito. El museo mantuvo el caso bajo estudio durante varios meses y comunicó el hallazgo públicamente a finales de abril de 2025.
Las monedas constituyen una de las pistas principales
Fueron acuñadas entre 1808 y 1915, pero esas fechas no indican necesariamente cuándo llegaron al bosque.
El numismático Vojtch Brádle explicó que el conjunto no parece haber sido reunido para efectuar compras cotidianas. Su composición apunta al valor del propio oro, una característica compatible con un depósito destinado a conservar riqueza.
Las extrañas marcas todavía impiden saber cuándo enterraron el tesoro
La procedencia de las monedas vuelve el caso todavía más difícil de reconstruir.
Los especialistas determinaron que una parte importante procede de los Balcanes y otra de Francia. En cambio, resulta llamativa la ausencia de monedas de Europa Central, pese a que el tesoro apareció en una zona vinculada históricamente con poblaciones checas y alemanas.
Hay una pista todavía más importante
Varias monedas austrohúngaras presentan contramarcas realizadas posteriormente en Serbia o Bosnia durante las décadas de 1920 y 1930. Esas pequeñas modificaciones permiten establecer que el depósito no pudo quedar escondido en 1915, año de acuñación de las monedas más recientes.
Al menos algunas piezas continuaron circulando o pasaron por los Balcanes años después
Brádle señaló además que no conocía otro hallazgo en territorio checo con monedas que presentaran esas mismas contramarcas.
El dato abre un intervalo temporal mucho más amplio y conecta el tesoro con décadas especialmente turbulentas de la historia de Checoslovaquia.
Miroslav Novák, jefe del departamento de arqueología del museo, planteó varios momentos históricos capaces de explicar por qué alguien decidió ocultar sus bienes: la ocupación nazi y las persecuciones posteriores a 1938, el desplazamiento de población alemana después de la Segunda Guerra Mundial y la reforma monetaria comunista de 1953.
Cuánto vale el hallazgo y qué ocurrirá con las 598 monedas
El valor del conjunto todavía depende de los análisis y de la tasación definitiva.
- Las monedas representan aproximadamente 3,7 kilos de oro. A ellas se suman las joyas y objetos encontrados en la caja de hierro.
- La Oficina Checa de Ensayos analiza las piezas no monetarias para determinar qué metales contienen. Los resultados ayudarán a establecer su conservación y valoración.
- El destino económico del hallazgo también ha generado atención porque la legislación checa contempla una recompensa para quienes entregan determinados objetos arqueológicos encontrados accidentalmente.
- La cantidad final depende de la clasificación jurídica y de la valoración oficial, por lo que una estimación de 330.000 dólares para el tesoro no equivale automáticamente al dinero que recibirán los excursionistas.
Mientras continúan los análisis, el bosque conserva la parte más difícil de la historia. No existe documentación conocida que identifique al propietario ni una prueba que explique por qué eligió aquel muro de piedra.