Un tanque alemán Panzerkampfwagen V Panther, perteneciente a la Segunda Guerra Mundial, permaneció oculto durante décadas bajo el predio de una universidad en Kazán, Rusia. El vehículo fue encontrado durante los trabajos de desmantelamiento de un antiguo almacén subterráneo de la Universidad Nacional de Investigación Tecnológica de Kazán (KNITU).
Pero el hallazgo escondía algo más que un vehículo de guerra. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Panther fue utilizado como una instalación blindada para realizar experimentos con materiales peligrosos, una función que explica por qué terminó bajo tierra y dentro de una estructura construida especialmente.
El hallazgo permite reconstruir una etapa poco conocida de la historia del tanque alemán.
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Por qué el tanque Panther terminó convertido en un laboratorio
El vehículo apareció durante las tareas realizadas en el Edificio B de la KNITU, donde los trabajadores desmontaban una antigua estructura subterránea. El Panther no estaba simplemente abandonado: había sido colocado dentro de una construcción de ladrillos especialmente diseñada, con escalones que permitían llegar hasta la torre del tanque.
- Después de la guerra, el blindado pasó a cumplir una función completamente diferente. Según explicó Denis Sakharnykh, director del Museo de Historia de KNITU, el Panther funcionó en el Instituto de Tecnología Química de Kazán como una instalación protegida para realizar pruebas con materiales de alta energía.
- El grueso blindaje del vehículo, que alcanzaba unos siete centímetros en determinadas zonas, ofrecía una protección adecuada para los ensayos. Dentro de la estructura se realizaron experimentos relacionados con pólvora, explosivos y compuestos pirotécnicos.
El profesor Alexander Korobkov, quien utilizó este laboratorio durante su juventud, recordó cómo se desarrollaban los trabajos. Según su testimonio: "El tanque estaba convenientemente ubicado en el patio opuesto al edificio que albergaba el departamento especial en ese momento".
- Los investigadores descendían hasta la instalación y accedían al vehículo mediante una escotilla situada en la torre. Allí colocaban las muestras en un dispositivo conocido como Bomba de Trauzl, utilizado para evaluar determinados efectos de los explosivos.
- Una vez preparados los experimentos, los especialistas regresaban al edificio universitario y realizaban las detonaciones a distancia.
- El acceso al interior del Panther era estrecho y dificultaba el desplazamiento de los investigadores. Los frecuentes golpes contra la estructura metálica hicieron que comenzaran a utilizar cascos militares durante los trabajos.
Después de la guerra terminó integrado en una actividad científica muy diferente.
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Cómo llegó un tanque alemán hasta Kazán
- El origen exacto del Panther continúa siendo una incógnita. Kazán se encuentra lejos de las principales zonas donde se desarrollaron los combates de la Segunda Guerra Mundial, por lo que todavía no existe una documentación concluyente que permita establecer cuándo y cómo llegó el vehículo hasta la ciudad.
- El historiador local y voluntario del museo Evgeny Grigoriev planteó una posible explicación vinculada con el papel que tuvo Kazán durante el conflicto. Desde 1941, la ciudad estuvo relacionada con la formación de tripulaciones y el estudio de equipamiento capturado al enemigo.
- Grigoriev considera que el Panther pudo haber sido capturado durante la Batalla de Kursk, en 1943. Sin embargo, la falta de marcas de identificación que permitan comprobar su procedencia impide confirmar esta hipótesis con documentación histórica.
Durante muchos años, la existencia del tanque permaneció en el terreno de las historias internas de la institución. Para buena parte de la comunidad académica, se había convertido prácticamente en una leyenda.
Viktor Bazotov, antiguo director del instituto, aseguró que ya había escuchado relatos sobre el misterioso vehículo cuando se graduó en 1969. La historia sobrevivió entre generaciones de trabajadores y profesores mientras el Panther permanecía oculto bajo la superficie.
El tanque quedó enterrado durante más de seis décadas
El uso científico del vehículo terminó a comienzos de la década de 1950. Para ese momento, la universidad había construido nuevas estaciones de ensayo que permitían realizar las pruebas sin recurrir al antiguo laboratorio blindado.
Después del abandono de la instalación, la rampa que conducía hasta el tanque fue rellenada. Sobre el lugar se levantó además un depósito destinado a productos químicos, lo que terminó ocultando por completo la estructura.
Así, el Panther permaneció durante décadas como una estructura oculta bajo una universidad, hasta que los trabajos realizados en el antiguo almacén subterráneo permitieron sacar a la luz un capítulo poco conocido de la historia científica y militar de Kazán.