17 de agosto de 2026 - 17:35

Encuentran en el fondo del Mar Negro un barco griego de 2.400 años perfectamente conservado

Un barco mercante del siglo IV a. C. permanece a más de dos kilómetros de profundidad gracias a las condiciones sin oxígeno del Mar Negro.

Hay naufragios que dejan poco más que fragmentos de madera y objetos dispersos. Este caso es distinto. En el fondo del Mar Negro, un barco mercante griego de unos 2.400 años permanece sobre el sedimento con partes de su estructura todavía reconocibles. El secreto de su conservación está en un ambiente extremo donde casi no existe oxígeno.

El hallazgo fue realizado con un vehículo operado a distancia y permitió observar algo poco habitual: el mástil, el timón y los bancos utilizados por los remeros seguían en su lugar. La embarcación se encuentra a una profundidad de más de dos kilómetros, lejos de cualquier intervención humana directa.

La madera que pasó siglos empapada y protegida de la descomposición puede deteriorarse rápidamente cuando cambia de ambiente.

La madera que pasó siglos empapada y protegida de la descomposición puede deteriorarse rápidamente cuando cambia de ambiente.

El barco quedó atrapado en una zona sin oxígeno hace unos 2.400 años

La embarcación fue localizada durante la última etapa del Black Sea Maritime Archaeology Project, un proyecto dedicado a estudiar los restos arqueológicos ocultos bajo las aguas del Mar Negro. El hallazgo se produjo en 2017, aproximadamente a 50 millas de la costa de Bulgaria, y fue anunciado públicamente el 23 de octubre de 2018.

  • El barco se encuentra a más de dos kilómetros de profundidad y mide unos 23 metros de largo. Una muestra de su madera fue sometida a datación por carbono, que situó su antigüedad alrededor del 400 a. C., es decir, en el siglo IV antes de nuestra era.
  • La época resulta especialmente interesante porque coincide con el período en que vivieron figuras como Platón y Aristóteles. Pero lo que convirtió al naufragio en un descubrimiento excepcional no fue solamente su antigüedad.
  • Las imágenes obtenidas mediante un ROV (vehículo operado a distancia) mostraron que la estructura había resistido durante unos 2.400 años. El barco se encuentra apoyado de costado sobre el lecho marino y conserva elementos que normalmente desaparecen mucho antes en un naufragio.

El mástil continúa unido a la embarcación y los timones permanecen en su posición. También pueden distinguirse los bancos donde se sentaban los remeros.

Su aspecto incluso guarda similitudes con representaciones de barcos griegos que aparecen en cerámicas de aquella época. Uno de los ejemplos utilizados para establecer comparaciones es el conocido Vaso de las Sirenas, conservado en el Museo Británico, donde aparece Odiseo atado a un mástil de características parecidas.

La embarcación no fue llevada a la superficie.

La embarcación no fue llevada a la superficie.

Qué tiene el Mar Negro que permite conservar madera durante siglos

Por debajo de aproximadamente 150 metros, el oxígeno prácticamente desaparece. No se trata simplemente de un lugar con poco oxígeno: las aguas profundas forman una enorme zona anóxica.

  • El fenómeno está relacionado con la forma en que se organizan las distintas capas de agua. En la superficie se encuentra agua menos salada procedente, entre otros lugares, de grandes ríos como el Danubio y el Dniéper. Más abajo se encuentra agua más salada y densa procedente del Mediterráneo.
  • Las dos capas no se mezclan con facilidad. Como consecuencia, el oxígeno de la superficie no llega de manera significativa a las zonas más profundas.
  • En torno a la zona de transición, conocida como quimioclina, se producen cambios químicos importantes. Por debajo de ella predominan condiciones anóxicas y aparece sulfuro de hidrógeno, el compuesto asociado con el característico olor de los huevos podridos.

El naufragio no cuenta por sí solo toda la historia

El barco es una pieza excepcional de la arqueología marítima, pero hay que tener cuidado con lo que permite afirmar.

Su antigüedad se estableció mediante una muestra de madera y su estructura presenta similitudes con representaciones de barcos griegos del siglo IV a. C. Eso permite situarlo en ese período con bastante seguridad.

Sin embargo, un solo naufragio no alcanza para reconstruir por completo las rutas comerciales de la antigua Grecia ni determinar exactamente de dónde partió o cuál era su destino.

Lo que sí ofrece es una oportunidad extraordinaria para estudiar cómo eran las embarcaciones de aquella época.

El barco mercante griego encontrado en el Mar Negro demuestra hasta qué punto las condiciones de un ambiente pueden cambiar la conservación de un objeto antiguo.

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