Vitorchiano, en la provincia italiana de Viterbo, tiene su centro histórico sobre un acantilado de roca volcánica que domina el valle del Vezza. Este enclave medieval alberga una escultura única: una estatua Moai de seis metros de altura tallada en piedra local por artistas llegados directamente desde la Isla de Pascua.
El monumento se ubica fuera del recinto amurallado, en un mirador sobre la garganta que ofrece una vista panorámica del caserío enclavado sobre la roca. La mole gris se integra al paisaje natural que le dio al municipio el sobrenombre de “pueblo suspendido”.
¿Cómo llegó un Moái de la Isla de Pascua a Vitorchiano en 1990?
La llegada de la escultura respondió a un proyecto impulsado en 1990 por el programa de televisión italiano “Alla ricerca dell’Arca”, conducido por Mino D’Amato. Una delegación de artesanos del pueblo Rapa Nui viajó a Europa para concienciar sobre la necesidad de preservar los monumentos originales de la Isla de Pascua.
Al recorrer la región de la Tuscia, los escultores identificaron que el peperino volcánico de Vitorchiano poseía características muy parecidas a las piedras trabajadas por sus antepasados en el océano Pacífico. Instalados en el pueblo, los maestros polinesios labraron un bloque autóctono empleando herramientas y técnicas tradicionales.
El trabajo artesanal dio forma a una figura antropomorfa de rostro alargado y trazos estilizados que respeta el diseño ritual de Rapa Nui. La obra terminada se consolidó como un símbolo de intercambio entre dos culturas lejanas unidas por la labra de la roca.
¿Qué ver en Vitorchiano, el pueblo medieval de Italia con sello de Roma?
Más allá de la presencia del Moai, el entramado urbano de Vitorchiano mantiene una arquitectura fortificada con viviendas levantadas en la misma masa rocosa. Sus callejones exhiben los tradicionales “profferli”, escaleras exteriores de piedra que dan acceso directo a la planta noble de las viviendas.
Las fachadas del centro histórico conservan grabadas las siglas “SPQR”, distintivo concedido por Roma en el año 1201 al nombrarla “Terra Fedelissima”. En la céntrica Piazza Roma resalta la Fontana a Fuso, una fuente medieval labrada en peperino con relieves de los evangelistas.
Situado a menos de 100 kilómetros de Roma y a los pies de los Montes Cimini, el pueblo celebra eventos como “Peperino in Fiore” y la “Sagra del Cavatello”. La estatua de seis metros en Largo Padre Ettore Salimbeni completa la identidad de este enclave italiano.