En el verano de 1921, Philo T. Farnsworth, un chico de 14 años, concibió la idea básica de la televisión electrónica mientras araba un campo de papas en Idaho. Al observar los surcos paralelos trazados con su arado, comprendió que una imagen en movimiento podía transmitirse dividiéndola y reconstruyéndola línea por línea.
Farnsworth difería de otros inventores de la década de 1920 que utilizaban discos mecánicos giratorios, los cuales producían imágenes borrosas. Su concepto consistía en emplear un haz de electrones para rastrear puntos de luz a enorme velocidad. En 1922, el estudiante dibujó el diseño de su cámara electrónica en el pizarrón de su escuela secundaria en Rigby ante su profesor de química, Justin Tolman. Tolman conservó el dibujo y motivó al joven diciéndole: "Si lo deseas con suficiente fuerza, lo harás".
El haz de electrones y la primera transmisión de televisión (1927)
El 7 de septiembre de 1927, Farnsworth logró transmitir su primera imagen real, que consistía en una simple línea recta. Su esposa Elma recordó años después que él explicaba el mecanismo comparándolo con la lectura: "Puedo escanearlo como lees un libro, de una línea a otra". El tubo receptor reconstruía la figura desplazando un haz brillante "tal como un arado se mueve fila por fila a través de un campo". El biógrafo Paul Schatzkin calificó aquel hito afirmando que "en ese momento la televisión llegó al planeta".
Sin embargo, la invención enfrentó un desafío corporativo por parte de la empresa RCA, dirigida por David Sarnoff. La firma impugnó las patentes de Farnsworth alegando que su investigador Vladimir Zworykin se había adelantado mediante una patente presentada en 1923. La corporación no pudo presentar un transmisor funcional de ese año para respaldar su reclamo, pero la batalla legal se volvió decisiva.
El testimonio del profesor que le dio la victoria judicial a Farnsworth
La definición del litigio no surgió de un laboratorio industrial, sino del antiguo profesor de química. Tolman declaró en el caso judicial durante 1934 y reprodujo los esquemas del pizarrón de Rigby High, probando que el joven concibió el sistema electrónico antes de la patente de Zworykin.
La Oficina de Patentes falló a favor de Farnsworth en 1934 y RCA perdió la apelación. Martin Kaplan señaló al respecto que "un chico del Idaho rural sueña un invento que cambiaría el curso de la creatividad humana, el comercio y la cultura".