12 de septiembre de 2026 - 09:35

El pueblo de Polonia donde 5.300 personas viven sobre una sola calle: el insólito diseño que sorprende desde el aire

Fundado en el siglo XVI a 30 kilómetros de Cracovia, el asentamiento de Suoszowa tiene a todos sus residentes registrados sobre la calle Olkuska.

El pueblo de Suoszowa, ubicado en el sur de Polonia, se convirtió en una verdadera sensación de internet gracias a su asombrosa estructura urbana. En esta localidad, sus 5.300 habitantes viven distribuidos a lo largo de una única calle de casi nueve kilómetros de longitud, llamada Olkuska.

¿Por qué el diseño de Suoszowa sorprende desde el aire?

Desde el aire, la perspectiva de la localidad resulta impactante debido a la disposición de las viviendas en una línea casi recta a lo largo de la ruta principal. Detrás de cada construcción, se extienden parcelas agrícolas angostas y extremadamente largas que asemejan franjas verdes y doradas sobre el terreno.

Aunque compartir la misma dirección postal sugiere una cercanía inmediata, la realidad interna de Suoszowa es diferente. La considerable longitud de la calle Olkuska provoca que la distancia física entre algunas viviendas sea extensa, requiriendo largas caminatas para trasladarse de un extremo a otro del pueblo. Este diseño parcelario se remonta al origen del asentamiento, fundado en el siglo XVI por un comandante militar de la aristocracia polaca.

En los últimos años, la masiva difusión de fotografías y videos registrados con drones capturó la atención de los medios de comunicación internacionales y de las redes sociales. Los residentes locales no anticipaban que las particularidades geográficas del lugar despertaran semejante nivel de interés turístico global. Poco a poco, la comuna empezó a ganar espacio en guías y publicaciones especializadas de diversos países.

¿Qué otros atractivos hay cerca de la calle Olkuska?

La singularidad urbana del pueblo se complementa con su valioso entorno geográfico, ya que se encuentra situado en las proximidades del Parque Nacional de Ojców. Esta área protegida es ampliamente reconocida por sus imponentes acantilados de piedra caliza, valles profundos y un sistema subterráneo que alberga más de 400 cuevas, conformando uno de los paisajes más llamativos de esta región polaca.

La oferta para los visitantes incluye también hitos históricos y geológicos singulares. En las afueras del pueblo, un castillo edificado sobre un acantilado rocoso ofrece vistas panorámicas completas del entramado lineal de viviendas y de las tierras cultivadas vecinas. Cerca de allí se erige la Maza de Hércules, una formación de piedra caliza de casi 30 metros de altura esculpida de manera natural que resalta en el paisaje.

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