Un libro retirado hace unos 150 años de una biblioteca apareció durante las obras de remodelación de una casa y fue devuelto justo ahora a la institución. El ejemplar, que fue publicado en 1858 y todavía conserva sus ilustraciones, llevaba el sello de Kiama, una ciudad costera de Australia.
La familia que lo encontró lo había guardado durante décadas dentro de un antiguo cofre de madera, oculto detrás de una chimenea que llevaba años tapada. La joven descendiente de la familia descubrió el sello de la biblioteca y cree que pudo haber pertenecido a una quinta generación anterior.
El ejemplar se titula Las Antigüedades de Atenas y contiene representaciones de distintos monumentos de la antigua Grecia. Cuando la biblioteca de Kiama fue fundada, en 1872, formaba parte de una colección de aproximadamente 1.000 libros.
El volumen está identificado con el número 506 y presenta algunos daños provocados por el agua, pero se mantiene en buen estado. Entre sus características se destacan varias ilustraciones desplegables de monumentos de la antigua Grecia que todavía se conservan.
Deuda de 28 mil dólares australianos
Ross Simmons -quien encontró el libro- considera que pudo haber sido retirado por su bisabuelo, John Simmons. El hombre había estudiado en Londres durante el siglo XIX y trabajado como aprendiz de cantero en la construcción de las Casas del Parlamento británico antes de emigrar a Australia.
Las antiguas normas de la biblioteca establecen que los ejemplares debían ser devueltos tras un mes. Por cada semana de demora se aplicaba una multa de tres peniques. La deuda, llevada a valores actuales, alcanzaría unos 28 mil dólares australianos.
A pesar del elevado monto, el alcalde de la ciudad decidió perdonar la multa y agradeció a la familia por devolver el libro. Los registros de préstamos de la década de 1870 se perdieron, por lo que no es posible confirmar quien lo retiró ni la fecha exacta.
El libro tendrá ahora un destino diferente. La responsable de la biblioteca implicada explicó que pasará a integrar la colección de estudios locales y no volverá a estar disponible para préstamo. “No queremos tener que esperar otros 150 años para que vuelva”, bromeó.