A los 16 años, Amaira Kapoor encontró una forma innovadora de ayudar a los estudiantes que deben asistir a clases en medio de temperaturas extremas. Durante una ola de calor que alcanzó casi los 50 °C en el norte de India, la joven creó Project Vaayu, un sistema de enfriamiento elaborado con tazas de barro descartadas que permite reducir varios grados la temperatura del ambiente.
La iniciativa surgió al comparar las condiciones de su propia escuela, equipada con climatización, con las de cientos de alumnos que estudiaban en aulas de hormigón sin ventilación adecuada, ventiladores ni electricidad confiable. Su proyecto ya fue instalado en cuatro escuelas públicas, donde alcanzó a más de 400 estudiantes y recibió reconocimiento internacional por su bajo costo y su enfoque sustentable.
El sistema que aprovecha el poder de la evaporación
El proyecto de Amaira se inspira en las tradicionales matkas, unas vasijas de terracota utilizadas en India para mantener fresca el agua. La joven adaptó ese principio a un sistema de enfriamiento construido con tazas de barro descartadas, conocidas como kulhads, que consigue en comercios locales.
Las tazas se limpian y se colocan dentro de una estructura metálica. Una pequeña bomba distribuye agua sobre la superficie porosa del barro y, a medida que el líquido se evapora, absorbe parte del calor del ambiente. De esta manera, el equipo logra enfriar el aire sin utilizar compresores costosos ni refrigerantes químicos.
Hasta 10 °C menos en las aulas
Las primeras pruebas de Project Vaayu se realizaron en aulas de escuelas primarias públicas. Los resultados mostraron una reducción de entre 6 y 10 °C, con un consumo de electricidad muy bajo, una característica importante en establecimientos que no cuentan con un suministro energético estable.
El sistema fue pensado para enfrentar las consecuencias del calor extremo en los espacios educativos. Las altas temperaturas pueden afectar la concentración, el bienestar físico y el rendimiento de los estudiantes, especialmente cuando deben permanecer varias horas en aulas cerradas y sin ventilación suficiente.
De los primeros errores a una estructura más resistente
El desarrollo del equipo no estuvo libre de dificultades. Los primeros prototipos fueron construidos con madera reciclada, pero presentaron filtraciones de agua y deformaciones en la estructura. Amaira tuvo que modificar el diseño para conseguir un dispositivo más resistente y adecuado para el uso cotidiano en las escuelas.
La joven reemplazó la madera por una estructura de hierro y selló las uniones con sílice para mejorar su durabilidad. Además, actualmente coordina a un grupo de más de 20 estudiantes voluntarios que colaboran con el proyecto y participan en las distintas tareas de instalación y concientización ambiental.
Un proyecto que busca llegar a más escuelas
Desde su creación, Project Vaayu permitió instalar cinco equipos de enfriamiento en cuatro escuelas públicas y beneficiar directamente a más de 400 estudiantes. Amaira también brinda charlas en hindi sobre cambio climático, calentamiento global y alternativas de bajo impacto ambiental.
Su trabajo recibió distintos reconocimientos, entre ellos un premio en la competencia Youth for Earth y una subvención de 730 dólares de la Fundación de las Naciones Unidas, a través de Girl Up India. Ahora, la joven trabaja en la incorporación de sensores de temperatura y busca ampliar el proyecto para llegar a 15 escuelas.