14 de septiembre de 2026 - 14:41

Desgarrador pedido de la mamá de un joven desaparecido: "Díganme por favor dónde dejaron el cuerpo de mi hijo"

La mamá de Darío Sebastián Codina Bandes (desaparecido hace 3 años y 8 meses en Guaymallén) volvió a pedir ayuda para saber qué ocurrió con su hijo.

“Díganme por favor dónde dejaron el cuerpo de mi hijo”. Las desgarradoras palabras de Inés Bandes -materializadas en una publicación en Facebook- condensan años de angustia, incertidumbre y una pregunta que aún no encuentra respuesta. La mujer busca a su hijo, Darío Sebastián Codina Bandes, desaparecido en Guaymallén en enero de 2023.

"Ya no tengo esperanzas de que mi hijo esté vivo. Desde el momento en que fui a donde estaba viviendo él y encontré que allí estaban todas sus cosas y que no se había llevado nada, sentí que algo le había pasado", amplía la mujer en diálogo con Los Andes.

Desgarrador pedido de la mamá de un joven desaparecido:

Desgarrador pedido de la mamá de un joven desaparecido: "Díganme por favor dónde dejaron el cuerpo de mi hijo"

"Si estuviese en otro lado, mi hijo hubiese avisado a alguien. Siempre como madre queda el pedido a Dios y la mínima ilusión de que esté bien. Pero no tengo demasiadas esperanzas", refuerza, con la voz quebrada del dolor.

El desgarrador mensaje de una madre que busca a su hijo

Hace unos días, en su perfil de Facebook, Inés Bandes prácticamente imploró por conocer de una vez por todas el destino del cuerpo de su hijo.

“Escriban a mi Messenger diciendo lo que saben, lo que me lleve a la verdad. Abstenerse mentirosos”, escribió la mujer en la misma publicación en búsqueda de alguna información que permita saber qué ocurrió con el joven.

Tengan piedad. La verdad tiene que salir a la luz”, agregó.

La aclaración de "Abstenerse mentirosos" o "tengan piedad" no es casual. Porque hay una recompensa vigente de $12.500.000 para quienes aporten datos que permitan dar con el paradero del joven. Y ello ha llevado a que la mujer reciba todo tipos de mensajes, desde algunos con información vaga en los que terminaban ofreciéndole comprar un celular hasta una foto creada con IA.

"Un hombre me escribió por Facebook diciéndome que había visto a mi hijo en San Luis, vendiendo sánguches en una estación de servicio. Yo hasta le pasé una foto y él me aseguró que era, por lo que le dije que la próxima vez que lo viera, me llamara. Y de repente, de la nada, me dijo que tenía un celular a la venta. Ahí me di cuenta de que estaba mostrando la hilacha", cuenta Inés, quien agrega que todo esto ocurrió hace unas semanas.

Claro que, hasta que cayó en la cuenta de las verdaderas intenciones, se hizo una ilusión muy grande. A tal punto de que revisó una y otra vez en internet los mapas de los lugares de San Luis que este hombre le había mencionado, y las estaciones de servicio.

Desgarrador pedido de la mamá de un joven desaparecido:

Desgarrador pedido de la mamá de un joven desaparecido: "Díganme por favor dónde dejaron el cuerpo de mi hijo"

También Inés recibió fotos que le envió una mujer donde -decía- se veía a su hijo, a lo lejos, vendado. Pero desde el propio Ministerio Público Fiscal le dijeron que eran hechas con Inteligencia Artificial (IA).

"Por lo menos quiero encontrar el cuerpo ya. Que sea como la noticia que salió a la luz hace unos meses, de que encontraron un cuerpo al lado de la casa que había sido de Cerati y que pertenecía a una persona que estaba desaparecida hacía décadas. Al menos necesito eso", destaca.

El último mensaje que nunca llegó

Darío Sebastián Codina Bandes tenía 26 años cuando desapareció el 17 de enero de 2023. Su último rastro conocido quedó registrado aquel 17 de enero, cuando cerca del mediodía escribió por WhatsApp a una chica con la que había quedado en encontrarse para ir a una pileta esa misma tarde.

El mensaje fue enviado alrededor de las 12. A las 12.40, la joven respondió. Pero esa respuesta nunca llegó al teléfono de Darío Sebastián. Porque quedó con un solo tilde, señal de que había sido enviado, pero no entregado. Ello terminaría por convertirse en uno de los últimos rastros del joven.

Desde entonces, comenzó una búsqueda marcada por interrogantes. Darío vivía por entonces en una pequeña habitación ubicada en el predio donde funcionaba la Feria del Usado (Rodeo de la Cruz, Guaymallén). Había llegado allí después de alejarse de la casa familiar y le daban el lugar para dormir a cambio de trabajar en la feria.

El joven hacía tareas de mantenimiento, limpieza, pintura; y también realizaba compras para algunos de los negocios del lugar.

Desde el primer día en que su madre fue a visitar la pieza donde estaba viviendo Darío -ya habiendo denunciado la desaparición- hubo algo que nunca cerró. La presencia en el lugar de su riñonera, los documentos, el teléfono celular y un broncodilatador que utilizaba porque padecía asma no tenían coherencia con la idea de que se hubiese ido por su cuenta a otro sitio. Porque eran artículos que él llevaba consigo habitualmente.

El compañero de habitación y una de las preguntas que siguen abiertas

Con el paso de los meses, Inés también comenzó a reconstruir cómo habían sido los últimos tiempos de su hijo en aquella habitación.

Aunque al principio Darío Sebastián vivía solo allí, luego comenzó a compartir el espacio con otro joven. Y la convivencia no habría sido sencilla.

En publicaciones realizadas en redes sociales, Darío Sebastián había buscado incluso alternativas para conseguir una pensión o una habitación, porque necesitaba mudarse del lugar donde estaba viviendo.

Su familia también encontró un video publicado por él en TikTok en el que contaba que habían ingresado a su habitación y le habían revuelto sus pertenencias.

El joven que había comenzado a compartir la habitación con él se convirtió en el principal sospechoso y, tras permanecer un tiempo prófugo, fue detenido durante la investigación.

Primero detuvieron al padre del sospechoso, ya que la hipótesis indicaba que este hombre había ayudado a su hijo a hacer desaparecer el cuerpo de Codina Bandes.

Cada 15 días, este joven -quien vivía con Darío Sebastián- tiene que presentarse a firmar a la dependencia judicial para corroborar que está en Mendoza. Porque tanto él como su padre continúan imputados en la causa.

“No voy a parar hasta saber qué pasó”

Desde el comienzo de la búsqueda, Inés se negó a aceptar el silencio como respuesta o a bajar los brazos.

A lo largo del expediente se realizaron distintas medidas y allanamientos, aunque los procedimientos realizados hasta el momento no permitieron establecer qué ocurrió con el joven ni dónde se encuentra.

"A lo largo de estos años he recibido mensajes de distintas personas a través de las redes sociales que dicen tener información sobre el caso, y esos datos se van sumando a la causa para que se investiguen. El problema es que no siempre son cosas concretas: muchas veces son solo intentos de aprovecharse de mi dolor, y hasta he llegado a recibir amenazas por seguir insistiendo. Aun así, no voy a parar hasta saber qué pasó", continúa Inés.

Además, la madre de Darío Sebastián insiste en que se mantenga siempre visible su foto y se difundan sus características.

Darío Sebastián Codina Bandes es de cuerpo delgado, de 1,60 metros de altura, con cabello corto, tez trigueña y ojos pardos. Además, presenta varios tatuajes (el más notable en su cuello).

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