La enorme inversión necesaria para producir la presurización del agua en el oasis, ya sea en la conducción de la red matriz, construcción de piletas de almacenaje y en la aplicación del agua al campo por medio de tuberías, requerirá de estrategias económicas tanto del sector público como del privado.
En la actualidad los organismos de usuarios desarrollan presupuestos para mantener la red de tierra con limpiezas anuales, más la distribución de agua por el movimiento de compuertas.
La nueva organización deberá manejar plantas de bombeo, suministro de energía, entregar el agua a diversas superficies regadas con modernización y variación de dotaciones. Será necesaria la coordinación entre los usuarios, para la elaboración de presupuestos que permitan un manejo sustentable de los equipos colectivos de riego más la amortización de las inversiones.
Se requerirá la formación de equipos técnicos que no solo puedan manejar los sistemas modernos sino además el control de su funcionamiento y de los consumos de agua por parcela, ya que en estas condiciones el cobro del agua será por volumen o metros cúbicos consumidos y no por hectárea tal como se lo hace en la actualidad.
En este caso serán las “empresas de servicio” a nivel de oasis las que coordinen el manejo del sistema y los cobros del agua a los diferentes usos, los pagos de las obligaciones económicas contraídas con la Provincia, más la amortización de los créditos otorgados por la banca nacional o internacional.
Todo este gran cambio se deberá operar de manera rápida para poder manejar con eficiencia esta nueva realidad y que además se cumpla con los objetivos de este plan de modernización.
Acuífero subterráneo
El acuífero subterráneo del río Mendoza es la reserva más importante de agua que posee el oasis para prevenir problemas de oferta del recurso. Es por esta razón muy importante cuidar no solamente su recarga anual sino también preservar su calidad.
Debido a la falta de manejo adecuado, se está notando en la actualidad una severa profundización de los niveles estáticos (10 metros en 15 años). Así como una grave declinación de la calidad de las aguas producto de la falta de cloacas en zonas de recarga.
Por esta razón las obras de saneamiento urbano no solo deberán tener como objetivo el bienestar de la población, sino además la preservación de la calidad del agua subterránea.
La política de presurización del recurso superficial traerá aparejado el abandono de miles de perforaciones que en la actualidad son usadas en el oasis para complementar la falta de agua superficial por las pérdidas en la red de riego.
Por este motivo, si con el riego presurizado se riega con mayor eficiencia, será conveniente la modificación del empadronamiento de superficies regadas con la dotación del riego presurizado con el fin de reducir el uso del agua subterránea con fines de riego. De esta forma se promoverá un uso más eficiente del agua y la posibilidad de que este recurso escaso sea usado para abastecer a las poblaciones.
Conclusiones
Tal como se lo ha comentado, es de fundamental importancia la discusión de un nuevo modelo de administración de las aguas de los oasis cultivados frente a las posibilidades de que estos sectores entren en un estrés hídrico poblacional del que será muy difícil salir.
Las décadas de los años ochenta y noventa fueron muy importantes en este aspecto ya que una serie de países desarrollados organizaron modelos de administración para manejar el riego presurizado.
Por ello existen varios modelos, tales como el de Francia, Italia, Australia, que deberían ser evaluados para producir localmente un proyecto que posibilite la modernización de la administración del agua en los oasis bajo riego.
Si bien el manejo del agua, tal como se la realiza en la actualidad, fue muy exitoso ya que permitió el desarrollo de una actividad agrícola industrial y poblacional, la situación en estos momentos ha cambiado y nuestro oasis no puede ser manejado con pautas de una administración que tiene más de 120 años de antigüedad.
Es por ello fundamental el replanteo de un nuevo modelo administrativo que permita un uso eficiente del recurso para que la zona pueda seguir su camino de prosperidad.