El gobierno de Venezuela asumió la presidencia pro-témpore del Mercosur, pese a la oposición de algunos de sus miembros, profundizando así la inédita crisis que sufre el bloque y llevándolo al borde de una potencial desintegración.
El gobierno de Venezuela asumió la presidencia pro-témpore del Mercosur, pese a la oposición de algunos de sus miembros, profundizando así la inédita crisis que sufre el bloque y llevándolo al borde de una potencial desintegración.
En una dura respuesta, el canciller paraguayo Eladio Loizaga salió a cuestionar la decisión del gobierno de Nicolás Maduro. “Para nosotros esta es una presidencia de facto que Paraguay no reconoce como tal, y no se da por notificado”, dijo indignado.
El descalabro viene hace varias semanas, pero se agudizó cuando Uruguay dio por concluida su gestión en la presidencia rotativa del bloque, sin anunciar el traspaso del puesto a ninguno de los socios.