20 de septiembre de 2026 - 10:40

Mendoza creció 3,8% en 2025, pero encara un escenario más débil hacia 2027

Los datos del PBG 2025 se formalizaron con rebote luego de la caída de 2024 frente a un 2026 complejo y con grandes dificultades para el crecimiento que enfrenta Mendoza.

Los datos de Producto Bruto Geográfico (PBG) fueron actualizados y publicados recientemente por el Gobierno de Mendoza. En 2025 la economía provincial avanzó 3,8%, un resultado que estuvo marcado por la recuperación tras la caída de 2024, pero que quedó por debajo del desempeño nacional. Con una matriz productiva que perdió peso relativo frente a las nuevas actividades en alza, el crédito y las restricciones financieras aparecen como factores clave para 2026 y 2027.

De acuerdo con estimaciones del IERAL de la Fundación Mediterránea en su informe anual de la economía de Mendoza, la producción de bienes y servicios en la provincia durante 2025 ascendió a US$ 15.750 millones. En términos reales, representa aproximadamente el 3,4% del total de Argentina. A nivel per cápita, el ingreso promedio de cada mendocino alcanzó los US$ 7.500 durante dicho año. En líneas generales y pese a la heterogeneidad del año que se frenó en abril, el 25 mostró una mejor cara que el 24.

El informe elaborado por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) mostró que en 2025 la actividad provincial recuperó dinamismo, con una expansión sostenida por distintos sectores de la economía mendocina. En 2024 la actividad económica provincial había mostrado una contracción de 0,9%. En el mismo período, la economía argentina pasó de una caída de 1,3% en 2024 a un crecimiento de 4,4% durante 2025.

Fuente: DEIE Mendoza.

Fuente: DEIE Mendoza.

También mostraron resultados positivos las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, que concentran 10,5% del PBG y crecieron 4,8%; la administración pública, con una suba de 7,3%; hoteles y restaurantes, con 4,3%; transporte, almacenamiento y comunicaciones, con 2%; y agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 1,6%. En sentido contrario, entre las actividades que registraron variaciones negativas durante 2025 se encuentran el suministro de electricidad, gas y agua, con una caída de 6,1%; enseñanza, con -1,8%, y servicio doméstico, con -1,7%.

Mendoza creció, pero quedó por debajo del país

En este contexto, el economista del IERAL de la Fundación Mediterránea, Jorge Day, expresó que la provincia creció menos que el país, donde los motores que traccionaron fueron Vaca Muerta, el agro pampeano y la minería en el norte. El informe de la DEIE destacó que entre los motores de crecimiento se destacaron la industria, el comercio y el sector financiero. Sin embargo, Day expresó que los precios de la cosecha fueron bajos, mientras que la industria tuvo dificultades para sostener las ventas. Problemas que se acentuaron a partir de la segunda mitad de 2025 y que continúan hasta la actualidad.

En línea, el economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza (CEFI), Nicolás Aroma, también hizo foco en que la provincia creció por debajo del país. “Esto muestra un poco lo que se está viendo este año y es que Mendoza queda afuera del radar, incluso de la política económica nacional”, detalló Aroma. Agregó que hay actividades muy fuertes a nivel nacional que a la provincia la afectan muy de costado y que todavía empuja con las actividades tradicionales, que están amesetadas, por no decir en baja.

Industria: el rebote sobre una base baja

El informe publicado por la DEIE señaló que en el conjunto del país tuvieron mayor incidencia el sector agropecuario, la minería metalífera, la energía y la intermediación financiera. En tanto, en Mendoza el impulso estuvo dado por la industria manufacturera, el comercio y la intermediación financiera, actividades que en conjunto explicaron cerca de tres cuartas partes de la expansión registrada durante el año.

La industria todavía es la actividad con mayor peso dentro de la economía provincial, con una participación de 25,1% en el PBG. Durante 2025 registró un crecimiento interanual de 4,7%. El informe del IERAL expresó que, en la industria vitivinícola, la situación se deterioró. El informe también expresó que la industria se considera un caso particular.

A nivel nacional, el trabajo de la Fundación Mediterránea detalló que el sector mostró una caída, mientras que en Mendoza presentó un desempeño algo mejor en comparación con 2023. Para entenderlo, conviene distinguir cuatro segmentos: refinación de petróleo, industria vitivinícola, agroindustria y el resto de la industria. Este último grupo —que incluye metalmecánica y otras actividades— registró una tendencia negativa, similar a la del promedio nacional.

El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), Fabián Solís, explicó que en 2025 la actividad mejoró y, en promedio, creció 1% comparada con 2024. Sin embargo, ese año había habido una caída del 10% con relación a 2023, luego de un crecimiento del 3% y otro del 8% en 2022. “O sea que estamos comparando la actividad con un año que fue catastrófico, al menos para el sector metalúrgico”, señaló Solís.

Fuente: DEIE Mendoza.

Fuente: DEIE Mendoza.

En síntesis, continuó el empresario, los niveles de actividad están prácticamente iguales y, en general, son bajos, lo que se ve en el poco uso de la capacidad instalada de nuestras industrias. En la actualidad, en tanto, el 2026 va a seguir en la misma línea y lo único que podemos visualizar es que las nuevas operadoras de petróleo y el clúster de minería y energía puedan traccionar un poco la industria.

“Creemos que, en ese sentido, el área de energía puede modificarse y mejorar”, expresó Solís. Sin embargo, aclaró que el resto de los sectores, como el agroindustrial, el de la construcción y hasta el minero, no van a crecer. “Vemos un futuro muy próspero de la mano de la energía y la minería, pero no en un corto plazo”, sumó el presidente de la Asociación de Industriales Metalmecánicos.

Comercio: recuperación apoyada en los autos

El informe de la DEIE expresó que en 2025 Mendoza acompañó la recuperación económica nacional con una dinámica propia, apoyada en una matriz en la que conviven la industria, el comercio, los servicios, las actividades primarias y otros sectores económicos. Así, el comercio mayorista y minorista, junto con las actividades de reparación, representan 15,7% del producto provincial y mostraron un incremento de 4,7% respecto del año anterior.

Asimismo, el trabajo planteó perspectivas de crecimiento de mediano y largo plazo vinculadas con una mayor diversificación sectorial y con el desarrollo de actividades estratégicas para la provincia. Para Jorge Day, el crecimiento en el área comercial estuvo mayormente apalancado por el crecimiento de la venta de autos 0 km. De hecho, el informe 2025 del IERAL de la Fundación Mediterránea destacó que el comercio tuvo una recuperación luego de la baja de 2024.

Sin embargo, la mejora no fue sostenida en un marco en que los rubros tradicionales —supermercados, centros comerciales y combustibles— tuvieron un desempeño débil. Las ventas en supermercados siguieron rezagadas y rubros como indumentaria y artículos para el hogar estuvieron entre los más afectados. En contraste, se destacó la venta de autos 0 km, impulsada por el crédito, aunque con menor dinamismo al final del año.

Para el economista Nicolás Aroma, el comercio ha perdido dentro del reparto de la torta productiva. De cara a este año, se va a ver que todos los valores del sector cayeron porque —por más esfuerzo que se haga— el 2026 no va a tener casi crecimiento, con todos los indicadores que van a estar golpeados. Del mismo modo, Jorge Day expresó que este año el comercio va a estar parecido al año pasado. El comercio tiene dos problemas: una economía estancada y dificultades con el reemplazo. Como Argentina está cara, compramos afuera y eso modifica.

El crédito, entre el impulso y el endeudamiento

El trabajo publicado por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas señaló que la intermediación financiera, que representa 4,2% de la estructura económica provincial, fue la actividad que registró la mayor variación interanual durante 2025. De este modo, creció 31,5%, desempeño que estuvo asociado con una estructura productiva diversificada, en la que distintas actividades contribuyeron a la recuperación de la economía provincial.

En este contexto, el economista del CEFI destacó que el año en el que la economía argentina aumentó, Mendoza lo hizo por debajo; ese es un dato. El otro, agregó, tiene que ver con que una de las actividades que más repuntó fue la actividad de intermediación financiera. “Con los ojos de hoy no es un número para celebrar, ya que se empiezan a ver los grandes problemas de endeudamiento y mora”, subrayó Aroma.

En este marco, aparece el tema de las tasas de interés —el precio que realmente tiene el crédito—, que estuvo por encima de la inflación. “La actividad financiera fue la que más repuntó, aunque en el promedio de la provincia no tiene un peso tan importante”, comentó el profesional.

La consultora Zentrix publicó que el 62,2% de los mendocinos tomó deuda en los últimos seis meses, con un pico del 72,3% en el segmento de 40 a 59 años, la franja etaria con mayores responsabilidades económicas familiares. El motivo del endeudamiento es que el salario no supera el día 20 del mes. Para Jorge Day, la situación de mora actual muestra que el comercio —principal motor de la economía local— estuvo fuertemente atravesado por las dificultades financieras y económicas de la mayoría de los mendocinos.

Un escenario marcado por la incertidumbre

Jorge Day expresó que la situación actual se puede explicar a partir de dos hipótesis que no se contradicen entre sí. Una —la que está más de moda— es que la gente tiene miedo a lo que pueda suceder después de 2027. “Muchos prefieren comprar dólares, las empresas no invertir por la incertidumbre de lo que puede suceder hacia adelante”, explicó Day. Esto se da por la naturaleza pendular de la Argentina, en donde un cambio de Gobierno implica cambios absolutos, a diferencia de lo que sucede en otros países de la región como Chile, Brasil o Perú. “Ir a una economía normal en Argentina es muy difícil con 80 años de inflación en la historia”, detalló Day.

La segunda teoría (probada por la ciencia económica) es que las políticas antiinflacionarias inciden en la caída de la actividad por mayores costos, especialmente los laborales. Al estar dolarizada, Argentina está peor y mucho más cara. En la actualidad, el Gobierno no tiene mucho margen para actuar, ya que hay un superávit a costa de esfuerzo puro, por lo que la política seguirá contractiva para bajar la inflación.

Para Nicolás Aroma, Mendoza ha comenzado a quedarse sin fuerzas respecto de esas nuevas actividades, y las industrias tradicionales siguen estancadas. El 2026 viene mucho más abajo en todos esos valores porque no está el rebote estadístico luego del gran año del ajuste. “Yo creo que 2025 era el gran año para crecer y este viene bastante peor”, obsrvó el economista del CEFI. Agregó que –dado el escenario electoral de estrangulación crediticia financiera, no va a ser mejor que el 2026.

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