Fueron 4.231 las personas -tripulación incluida- que hace un año (precisamente el 13 de enero de 2012) subieron al barco Costa Concordia para realizar uno de los cruceros más maravillosos de Europa.
Fueron 4.231 las personas -tripulación incluida- que hace un año (precisamente el 13 de enero de 2012) subieron al barco Costa Concordia para realizar uno de los cruceros más maravillosos de Europa.
En este mega viaje se habían embarcado tres mendocinas que, de no ser por lo que sucedió, hubiera sido sólo su familia y amigos los únicos en enterarse de tal paseo.
Pero, lamentablemente, ellas y todo el resto de los pasajeros y trabajadores que iban abordo del transatlántico fueron noticia mundial. El barco encalló, naufragó y 32 personas murieron.
María Inés Lona de Ábalos
, sus hijas
Silvina
y
Valeria
-todas abogadas- fueron las tres mendocinas que estuvieron allí. Y, por suerte, vivieron para contarla.
Ayer, si bien Los Andes no pudo dar con ellas, se cita aquí -y a un año de la tragedia- unas palabras de la señora Lona. Se trata de un testimonio que la jueza brindó para un documental
realizado por National Geographic
, en donde recuerda cómo fue esa fatídica noche.
"Fuimos subiendo y poniéndonos todos en el borde, o sea de ahí uno saltaba al mar directamente. Debíamos ser unas 80 personas que habíamos quedado ahí, subidas. Estaríamos a unos dos metros del agua; era o tirarse o esperar agarrado a la baranda a que la baranda llegue al mar...y cuando caí, caí de pie y cuando enfrento así veo luces a unos 50 o 60 metros.
A los 10 o 15 metros de nadar me di vuelta porque se sentía el ruido de los metales. Evidentemente iba bajando el buque...", contó María Inés, de 73 años, en el audiovisual "El desastre del Costa Concordia", que se estrenó en marzo.