Unos 4.200 inmigrantes fueron auxiliados en el Mediterráneo el viernes, anunciaron los guardacostas italianos que coordinan las operaciones y precisaron que se encontraron 17 cadáveres en diversas embarcaciones.
Unos 4.200 inmigrantes fueron auxiliados en el Mediterráneo el viernes, anunciaron los guardacostas italianos que coordinan las operaciones y precisaron que se encontraron 17 cadáveres en diversas embarcaciones.
El total de personas auxiliadas en 24 horas es uno de los más altos de los últimos años, pero los guardacostas no están en condiciones de precisar si se trata de un récord. Hasta ahora, los días más cargados del año correspondieron al rescate de 3.791 emigrantes el 12 de abril y 3.690 el 2 de mayo.
“Esto funciona mucho por oleadas. Pueden transcurrir varios días sin nada y luego producirse muchas llegadas de golpe”, explicó Flavio di Giacomo, portavoz de la Organización Internacional para Migraciones (OIM) en Italia.
Los llamamientos de socorro provinieron de 22 embarcaciones diferentes, esencialmente a la altura de Libia y también al sur de las costas italianas.
Los cadáveres fueron hallados en tres lanchas neumáticas diferentes, a bordo de las cuales había unos 300 inmigrantes supervivientes, según la cuenta Twitter de la Marina italiana.
Contactado por periodistas, el servicio de prensa de la Marina no pudo aventurar cuál pudo ser la causa de las muertes.
Los guardacostas italianos insisten regularmente en las condiciones extremas que sufren los migrantes: deshidratación, alternancia de calor y frío, violencia sufrida antes de zarpar o durante la travesía.
Muchos también mueren asfixiados por emanaciones de los motores cuando viajan en la bodega de un pesquero, pero esto no ocurre en las barcazas.
Las operaciones de socorro necesitaron la intervención al menos de cuatro barcos de la Marina, navíos guardacostas y de la policía de fronteras, así como buques irlandeses y alemanes que participan en la operación europea Tritón.
Cada operación puede llevar varias horas, para transportar a los inmigrantes desde las embarcaciones precarias que ponen los traficantes de personas hasta el barco de rescate. Incluso con el mar en calma, la maniobra es arriesgada, sobre todo al principio, cuando el menor movimiento en el barco con sobrecarga puede provocar el vuelco de cualquier embarcación.
Más de 700 inmigrantes fueron auxiliados el jueves en el Mediterráneo, la mitad de ellos por un portahelicópteros británico.
En lo que va del año, más de 40.400 inmigrantes clandestinos han desembarcado en Italia, pero unos 1.770 hombres, mujeres y niños murieron o desaparecieron al intentar la travesía, según el último balance de la OIM, que no tiene en cuenta las personas auxiliadas el viernes.
Estas llegadas, incluso masivas, siguen siendo del nivel del año pasado en Italia, donde las autoridades registraron 41.243 llegadas entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2014.
La diferencia se nota sobre todo en Grecia, donde unas 37.000 llegadas se han registrado este año, 3.000 más que en todo el año 2014, según Di Giacomo.
La Comisión Europea pidió el miércoles a los países de la UE que se hagan cargo de casi 60.000 solicitantes de asilo oriundos de Siria y Eritrea llegados a Italia y Grecia, en señal de solidaridad con Roma y Atenas, pero la medida suscita serias reservas.
El costo elevado de rescatar y dar refugio a los inmigrantes, mientras se procesan sus pedidos de asilo, es tema candente en las campañas por las elecciones locales y regionales en Italia. Matteo Salvini, líder de la Liga del Norte, partido antiinmigrante, apeló a los votantes y dijo que quien no los apoye será “cómplice de la invasión” de inmigrantes.

Crisis sin solución en el sureste asiático
Una conferencia regional convocada para lidiar con el creciente problema de migrantes en los mares en el sureste asiático concluyó ayer sin progresos notables, y Mianmar criticó a quienes lo culpan por alimentar la crisis y advirtió que esas acusaciones no ayudan a nadie. Pero los delegados coincidieron en una cosa: hay que seguir conversando.
En Myanmar, la televisión estatal dijo que la armada había detenido una embarcación que llevaba 727 inmigrantes a unos pocos kilómetros de la costa de la región del Delta Irrawaddy, la última embarcación con inmigrantes descubierta en pocas semanas. El reporte identificó a las personas a bordo como bangladesíes y dijo que fueron llevados a una isla cercana. Cuarenta y cinco de ellos eran niños.
La reunión en Bangkok tuvo la participación de representantes de 17 países directa o indirectamente afectados por la crisis, además de Estados Unidos y Japón y funcionarios de organizaciones internacionales como la agencia de refugiados de ONU y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).