Con el amor a la Pachamama como bandera, Markama presenta hoy a la 18 la primera edición del Festival A Defender el Agua, que a su vez se sincroniza con el aniversario de 40 años de vida del grupo. Al respecto, Pablo Salcedo nos cuenta “Este es un evento que venimos esperando hace mucho tiempo, acá no sólo se defiende el agua sino también se siente la solidaridad de la gente. Mañana se juntan las dos cosas el festival y nuestro festejo de 40 años”.
Y es que así ha planteado este año Markama, como un año de festejos que empezó de la mano de la vendimia. “Este año tuvimos la suerte de estar no sólo en las repeticiones sino también en la Vía Blanca y en el Carrusel. Esto nos sirvió mucho para que la gente que nos recordaba nos volviera a escuchar, y para los que no, reapareciéramos en sus oídos”.
Así, sigue el festejo y hoy a las 18 en el teatro Gabriela Mistral la mística de Markama vuelve a retumbar con su eco latinoamericano. Pablo con gran entusiasmo y orgullo recuerda “Podemos decir que en todos estos años, desde 1975, el grupo siempre ha llevado bien el nombre. A pesar de los cambios de integrantes y de los años, hemos tenido presente que nos dirigimos al pueblo (el significado quechua de Markama). Por eso el grupo ha estado ligado a los derechos humanos y el medio ambiente, comprometidos con la realidad. Esta es una de las razones por las que es tan lindo ser parte de Markama, podemos hacer música y también hacer un cambio”.
Con este estandarte, escucharemos en sus notas la música popular andina, cargada de un mensaje de compromiso, respeto y responsabilidad por el lugar donde vivimos. El músico agrega “el objetivo del festival es ayudar a que la gente se de cuenta que el problema del agua, no sólo es algo por lo que hay que preocuparse cuando le falta en su casa. Es una preocupación de todos, hay que unirnos, porque todos somos ciudadanos del mundo”.
Con una bella metáfora que lo deja a uno pensando y que resuena bien adentro, Salcedo cierra la charla: “Cuando uno nace, nuestra madre no hace más que cuidarnos y alimentarnos para que vivamos; por lo tanto, cuando nuestra mamá se enferma o tiene problemas nosotros salimos en su defensa. Lo mismo sucede con la Pachamama, a quien le debemos un especial agradecimiento y una fuerte responsabilidad”.