Tranquilo, alegre, dueño de un ángel que trasciende el momento, Manuel Wirtz recuerda, que desde niño visitaba nuestra provincia. Su madrina vivía aquí y era una parada obligada de la familia.
Tranquilo, alegre, dueño de un ángel que trasciende el momento, Manuel Wirtz recuerda, que desde niño visitaba nuestra provincia. Su madrina vivía aquí y era una parada obligada de la familia.
Este último año lo tomó por costumbre, ya que en setiembre pasado, llegó con la gira de Martín Bossi “Big Bang show”, donde tiene a cargo la dirección musical y se sube al escenario, para mostrar su faceta de actor.
Intérprete innato, corona la conversación con un tema a capella y relata una anécdota, con el lenguaje corporal del clown, una marca registrada que no puede oculta.
Dice que la música lo llama desde pequeño y en la actualidad, con 25 años de carrera, se siente un privilegiado de subirse a un escenario y recorrer distintos puntos del país con su show.
Entre teatros y su estudio de grabación, para celebrar sus bodas de plata decidió editar su primer DVD, titulado Manuel Wirtz Vivo. El material fue grabado en el teatro Ópera el año pasado y esta noche, será la presentación oficial en Mendoza, con un concierto al aire libre, en la explanada de la Nave Cultural.
Bajo las estrellas en plena primavera, el cantautor le dará rienda suelta a sus hits más románticos como “Hoy te necesito”, “Loco por ti”, “Donde quiera que estés”, una versión de “Muchachas ojos de papel”, de Luis Alberto Spinetta y presentará algunos temas de su próximo álbum.
“Siempre es lindo volver. La verdad que no reniego de mi trabajo, me gusta hablar con los periodistas, porque está bueno que me pregunten sobre lo que me gusta. Estoy laburando en algo que me apasiona, que soñé desde pibe. Encima esto se da de vez en cuando. No es un reality mi vida”, afirma Wirtz en una fresca charla, en el hall de un hotel.
Para esta ocasión, junto a su banda y el músico mendocino Don Torres propone una cita con sus composiciones, un encuentro y juego único con el público que lo sigue desde sus comienzos.
Un artista versátil
Perfil bajo y transparente, el artista nacido en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, prefiere la tranquilidad de su casa, en Casador, una reserva ecológica en Escobar, para hacer de su trabajo, un gran disfrute.
Con estudio y sello propio, a los 52 años en la música elige la independencia. En el teatro se mueve en aguas conocidas. Por un lado, es director de “Topa en Junior Express”, un musical infantil producido por Disney. Y junto a Martín Bossi, además de tener a cargo la dirección musical del espectáculo, se prueba como actor, luego de varias participaciones en televisión.
-En un ambiente tan exigente, ¿cuál es la fórmula para seguir vigente?
-Siempre digo que la curiosidad mató al gato, pero a mí me salvó la vida. Esa curiosidad me ha llevado donde hoy estoy. El atrevimiento, la ilusión que siempre me está esperando en la puerta de mi casa. Esas cosas a mí me mantienen vivo. Para mí es importante la vitalidad. En Buenos Aires te dormís y te velan, por eso no se duerme la siesta. Hoy estoy presentando un disco que grabé en vivo, trabajando en la dirección con Topa. Siempre estoy haciendo cosas y distintas.
-Como músico, ¿te molesta que tus nuevas canciones no suenen en la radio?
-No. Yo ya me acostumbré. Ya se como funciona el mecanismo, este negocio. Lo más interesante sucede con el boca boca o con las redes sociales. Sirven para que la gente sepa lo que estás haciendo. Hay gente que se entera por ahí. Yo no me llevo muy bien con la tecnología. Me arme un estudio en mi casa, para no depender de nadie y grabar un día cualquiera una guitarra, por ejemplo.
Armé mi propio sello. Uno se va abriendo camino y las redes sociales te da la posibilidad de estar. El hecho de no estar en la tele, ya no es condicionante. Yo no necesito estar en la tele, estoy en otro camino. Mi trabajo todo el tiempo es encontrar una buena historia para contar. Si alguien se identificó para mí, ya es bueno. Lo tiro por la red a ver que pasa.
-¿Te ofrecieron formar parte del certamen de "ShowMatch"?
-Me tiraron posibilidades de estar en un cantando, pero no, no podría hacerlo. No me gusta. A mi me gusta hacer canciones, dirigir, la posibilidad de laburar con Martín Bossi y acompañarlos en el escenario. Hace tres años que me la paso metido de jueves a domingo en el teatro. Con eso a mi me alcanza.
-Tu participación en "Big Bang Show" crea uno de los momentos más emotivos del espectáculo...
-En Big Bang me saco las ganas de actuar, de jugar con la gente. Cosa que también hago en los conciertos. Para mí es muy importante la comunicación. El arte es comunicación. Más allá que te pueda gustar o no, lo que trato es de conectarme con el público. Le saco provecho a ese momento mágico, sabiendo el privilegio que es subirse al escenario, que paguen una entrada para verte.
Estoy convencido, de que la pasión, la curiosidad y mantener el niño despierto, es fundamental para esta carrera. Uno se tiene que operar de expectativas, hay que buscarlas. Hoy la gente te elige y mañana no. Hoy escribís una canción maravillosa y después pasan tres años para encontrar otra canción que pegue.
En los conciertos, yo miro a la gente, la veo. Es como a los chicos cuando contás un cuento. Sí estas cantando una canción y el tipo está con el celular, digo: lo perdí. Es como cuando el niño se distrae con su alrededor.
-¿Cómo combinas tu faceta de actor y cantante?
-El hecho de estar con Martín, me llevó a entrenar, a estar todo el tiempo arriba del escenario. Hago un monólogo. Eso ejercita una parte que tenía dormida, cuando estudié con Norman Briski, en el conservatorio. Esto me ayudó a poner aceite a los engranajes de la emoción para determinado texto.
Es difícil, porque dirigir y después actuar. Es como que te ponés a andar a en bicicleta después de diez años. Esto de trabajar con Martín me llevó a reencontrarme con el actor.