9 de junio de 2014 - 00:00

Mandatario ucraniano se puso plazo para pacificar el este del país

El nuevo presidente ucraniano Petro Poroshenko se puso como objetivo ayer poner fin, de aquí a una semana, a los combates en el este de Ucrania, presa de una mortífera insurrección prorrusa, tras iniciar negociaciones con Rusia. Estas negociaciones, organizadas por Kiev, fueron decididas durante una breve conversación el viernes entre el nuevo mandatario ucraniano y el presidente ruso, Vladimir Putin, durante las ceremonias de conmemoración del desembarco de Normandía.

"Debemos poner fin a los combates esta semana", dijo Poroshenko, que asumió su cargo el sábado, citado en un comunicado de la presidencia ucraniana al cierre de un primera ronda de conversaciones. Las discusiones tripartitas, que reunieron al embajador de Rusia en Ucrania, Mijaïl Zurabov, al embajador de Ucrania en Alemania, Pavlo Klimkine, y a una representante de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), tendrán lugar diariamente hasta para poner en pie un plan de pacificación del este de Ucrania, indicó la presidencia.

"Cada día en el que gente muere, cada día en el que Ucrania paga un precio tan fuerte, es inaceptable", subrayó Poroshenko. "Es por ello que se debe primero restablecer el buen funcionamiento de la frontera de Ucrania para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos ucranianos que viven en Donbass (región del este de Ucrania), independientemente de las preferencias políticas", añadió. La insurrección prorrusa en el este de Ucrania, orquestada por Moscú según Kiev, y la "operación antiterrorista" lanzada por las fuerzas ucranianas para controlarla han dejado en casi dos meses más de 200 víctimas (rebeldes, fuerzas ucranianas y civiles).

El nuevo presidente ucraniano Petro Poroshenko se enfrenta al enorme desafío de devolver la paz al país que se encuentra al borde de la guerra civil, y normalizar relaciones con Rusia, acusada de apoyar la rebelión prorrusa del este. Deberá también llevar a cabo negociaciones con Moscú para evitar un corte del suministro de gas ruso. Está prevista una reunión sobre este tema hoy en Bruselas. En el terreno, los enfrentamientos continuaban ayer. El sábado y anoche, los rebeldes lanzaron un asalto fallido contra el aeropuerto de Lugansk, uno de los pocos lugares de la zona controlado por las fuerzas ucranianas, según una fuente militar.

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