30 de julio de 2016 - 00:00

Loli Molina: la joya de la escena indie

La cantautora porteña presenta esta noche su primer álbum digital e independiente, “Rubí”.

“Este disco me ha abierto muchas puertas”, resumió Loli mientras preparaba la valija para tocar anoche en San Juan y luego hoy en el auditorio de la mediateca Belgrano de Godoy Cruz.

Considerada ella misma más una instrumentista que vocalista, Loli Molina viene a presentar su tercer álbum a un año de su lanzamiento digital que justamente en su primer día fue número uno en ventas en la plataforma de iTunes Argentina.

“Rubí” envasa un estado de ánimo multidimensional de su creadora, no sólo en el hecho formal por seguir proyectando su entrecruzamiento entre el rock, el folk, el jazz y la chaison francesa, sino también en aventurarse a ser ella misma intérprete y productora.

Por un lado, se trata de nueve canciones de su propio puño y letra registrados con la precisión de un ensamble de jazz en la que se conjugan guitarras, coros, baterías electrónicas y acústicas, teclado, kaos pad, bajo, trombón, corno, saxos, clarinete y flauta, un prolijo trabajo del co- productor Nacho De La Riega y la banda, conformada por Hernán Jacinto (teclados), Pablo Bendov (batería) y Hernán Segret (bajo).

Después de edificar sus relatos dulces, sus anécdotas de Polaroid que entretejen entrañas íntimas e impresionistas que imprimen un sonido melancólico, cavernoso y cautivante, Loli se despide con una versión de la balada “Ludmila”, que Luis Alberto Spinetta grabó en “Madre en años luz” de 1984. “Hacer esta versión de Spinetta para mí es una experiencia sagrada”, afirmaría Loli.

Ya con dos años separada del contrato con Sony Music Argentina, el sello que produjo sus dos primeros álbumes, (“Los senderos amarillos” de 2008 y “Sí o no” de 2011 y con que con este álbum Loli fuera nominada a un Gardel  y recibiera el premio MTV Latino como “Mejor artista nueva del cono Sur”), ella sintió que se hacía cada vez más evidente continuar grabando todo lo más personal e independiente que podía y en ese remezón destelló su “Rubí”.

- ¿Cuál fue tu sensación de grabar ahora el cd completo de forma autónoma?

- Básicamente me desvinculé de la compañía. Fue algo mutuo. Sony no quería seguir acompañándome y yo comencé a sentir que necesitaba otra cosa, por eso comencé a viajar sola y en ese proceso, en que tuve un aprendizaje personal surgió “Rubí”, un proyecto que se fue dándome cuenta que quería hacerlo sola, desde la creación misma del repertorio hata la producción interna de cada paso de la grabación. Tuvo que ver con mi iniciativa, mi organización,  con mis decisiones.

- Por ahí esto se escucha como un paso en reverso de lo que comúnmente uno pensaría la trayectoria de un cantante, ¿no?

- La verdad es como una constante en mi vida, porque  tengo una manera distinta o particular de hacer las cosas, a veces como si fuera en contracorriente.

De hecho, cuando me encontraba grabando este disco mucha gente que rodea o integra a la industria musical me decían que mis canciones no tenían forma, pero yo seguí adelante en lo que pensaba y cómo tenía que hacerlo y la verdad es que “Rubí” me abrió muchísimas puertas.

Ahora por ejemplo, tengo una buena recepción en México y lo están distribuyendo en Japón, es como que este disco me ha abierto muchas puertas. Esto y otras cosas que me están pasando con él, me dejó claro que para hacerlo como lo hice, no estuve muy equivocada.

- Tenías 20 años cuando firmaste con una multinacional, ¿pensaste ahora en el tiempo lo vertiginoso que fue aquel momento?

- Si, totalmente. Me dio vértigo pero a su vez en aquel momento me estaban pasando muchas cosas y tenían justamente con crecer y dar grandes pasos, así que lo del contrato lo sentí como un paso más dentro de los que me tocaba pisar. Entré a este mundo nuevo con muchísima ingenuidad y con la idea de que todo era maravilloso. Cuando uno entra a algún lugar que no conoce se deja llevar por lo fascinante. Por aquellos días era importante ese entusiasmo.

- ¿En aquellos pasos experimentaste algún tropiezo con respecto a la creación?

- No. En mi caso, la creación está vinculada a la emocionalidad, dependiendo de qué nivel estas intervenciones emocionales me estén sacudiendo. Pero todo es aprendizaje. Eso es en realidad reflejo de quien soy en cada momento.

- ¿Podrías identificar si tenés alguna canción predilecta?

-  La verdad es que voy cambiando pero el track que abre el disco, “Los días” es un tema que siempre me emociona mucho tocar ahora, tal como si le hubiera creado ayer.

- ¿El cancionero está inspirado en alguna situación autobiográfica o fueron surgiendo independientemente?

- La verdad es que soy súper referencial. Siempre escribo sobre situaciones que me pasan a mí. Pero justo este disco tiene que ver con el corazón roto, con recuperarse de eso. Creo que es un álbum romántico, reflexivo, con estados nocturnos.

- ¿Cómo surgió la relación con Juan Quintero?

- Soy muy amiga de Andrés, el pianista de Acá Seca. Siempre habíamos hecho algunas cosas juntas. Y una vez Juan me invitó a participar de su ciclo en la Casa de Tucumán. Allí tomamos por primera vez juntos, vino muchísima gente y a partir de eso quedó la idea de hacer algo juntos y ahora volvimos a repertir juntos en Capital Federal y nos quedamos sin entradas una semana antes del concierto. Fue genial, porque duplicamos a último momento el concierto. Tengo que admitir que Juan Quintero es un referente para mí.

En México Loli se presentará en varias ciudades.

“El rubí es la piedra del corazón, es muy valiosa, como este disco que me llevó mucho trabajo y logré hacer de manera distinta a los anteriores. Es un tesoro que quise cuidar, y así lo entrego”, había dicho en un diario de Buenos Aires.

La ficha

Loli Molina
Presenta su CD:
"Rubí". 
Hora: 22.
Día: sábado 30 de julio
En: Auditorio de la Mediateca Belgrano (Tomba 55, Godoy Cruz). 
Artista invitado: Vinderman. 
Entrada: 100 pesos.

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