Al menos 60 soldados murieron ayer y alrededor de 38 resultaron heridos por dos ataques armados en la provincia de Shabwa, en el sur de Yemen, reivindicados por la rama local de la red Al Qaeda, informaron fuentes de seguridad.
Al menos 60 soldados murieron ayer y alrededor de 38 resultaron heridos por dos ataques armados en la provincia de Shabwa, en el sur de Yemen, reivindicados por la rama local de la red Al Qaeda, informaron fuentes de seguridad.
En el primer ataque, al menos 20 soldados perdieron la vida tras la explosión de dos coches bomba en una base militar de la localidad de Al Nashama. El primer coche bomba estalló a la entrada de la base militar de Al Nashamaen en medio de un grupo de soldados, en el momento en que el conductor intentaba entrar en el recinto. El otro ya se encontraba dentro del campamento cuando ocurrió la explosión.
En el segundo ataque, varios hombres armados dieron muerte a una decena de soldados que participaban en una patrulla en la localidad de Mayfaa, en la misma provincia de Shabwa.
Los atacantes robaron los vehículos militares y se dieron a la fuga, de acuerdo al testimonio de varios residentes locales.
Los atentados fueron reivindicados por Al Qaeda en la Península Arábiga, la rama local de la red islamista y una de las más activas del mundo, en un comunicado enviado a medios locales.
La organización aseguró que los ataques fueron cometidos en venganza por la muerte de varios de sus milicianos durante un ataque efectuado ayer por un avión no tripulado estadounidense contra un automóvil en la zona de Eyen Mabad, en Shabwa.
La convulsa provincia de Shabwa fue escenario de numerosos enfrentamientos armados en los últimos años entre las milicias islamistas y las fuerzas de seguridad.
Al Qaeda de la Península Arábiga, considerada una de las ramas más peligrosas de la organización fundamentalista, supo aprovecharse en 2011 del caos creado por el impacto de la "Primavera Árabe" en Yemen para hacerse con el control de algunas localidades y sus alrededores en el sur del país. Pese a que en 2012 sufrió importantes reveses militares a manos del Ejército y de sus aliados estadounidenses, el grupo siguió con su ola de ataques contra objetivos gubernamentales y militares.